La evolución homogénea del dogma católico
Francisco Marín-Sola (1873–1932)
First published 1923
Francisco Marín-Sola, O.P.'s La evolución homogénea del dogma católico (Madrid–Valencia, 1923) is a large Spanish Dominican account of how Catholic doctrine can develop without becoming a different faith. Drawing on Aquinas and the wider scholastic tradition, it distinguishes homogeneous doctrinal growth from modernist or merely historical change and analyzes the role of theological inference, ecclesial teaching, and controversies about grace. The work became an important reference point in twentieth-century Thomist discussions of doctrinal development and remains a key primary witness to Spanish neo-scholastic theology. Schola presents Spanish and English texts from its documented source and translation arrangement; the copyrighted Sauras introductory essay is not included.
Introducción
Capitulum I: Las diversas especies y grados de evolución
§ I: La evolución en general
§ II: Los tres grados de evolución doctrinal
§ III: La evolución en los diversos géneros de ciencias
§ IV: La evolución mediante el raciocinio o paso de la esencia a sus propiedades
§ V: La evolución mediante el raciocinio o paso de la causa a sus efectos
Capitulum II: La evolución del dogma y la virtualidad implícita del dato revelado
§ I: El punto de partida de la evolución dogmática
§ II: Origen histórico de la confusión moderna sobre la verdadera virtualidad revelada
§ III: Clasificación de las diversas teorías católicas sobre esta materia
§ IV: La virtualidad físico-conexiva no es verdadera virtualidad revelada ni teológica
§ V: La verdadera virtualidad revelada y teológica es la virtualidad implícita o metafísico-inclusiva
§ VI: La virtualidad metafísico-inclusiva es realmente homogénea con el dato revelado
§ VII: Dos concepciones opuestas sobre la virtualidad revelada o sagrada teología
Capitulum III: La evolución del dogma y la autoridad de la Iglesia
§ I: La virtualidad revelada antes de la definición de la Iglesia
§ II: La virtualidad revelada después de la definición de la Iglesia
§ III: El lugar orgánico de la autoridad de la Iglesia en nuestra fe divina
§ IV: Si la Iglesia convierte la revelación mediata o virtual en inmediata
§ V: La autoridad de la Iglesia comparada con la de Dios y la de los Apóstoles
§ VI: Dos funciones de la autoridad de la Iglesia respecto al depósito revelado
§ VII: Si la evolución dogmática después de los Apóstoles es subjetiva u objetiva
§ VIII: Si las definiciones de la Iglesia completan o perfeccionan el depósito
Capitulum IV: Las diferentes vías de la evolución del dogma
§ I: La evolución dogmática por vía especulativa
§ II: Ejemplos históricos de evolución dogmática por vía especulativa
§ III: Más ejemplos de lo mismo
§ IV: Si cabe evolución dogmática por vía de asimilación
§ V: La evolución dogmática por vía afectiva o experimental
§ VI: Otras observaciones sobre la vía afectiva
§ VII: Las analogías o imágenes de la evolución dogmática
Capitulum V: La extensión de la evolución dogmática y refutación de la llamada fe eclesiástica
§ I: Origen y sentido de la moderna fe eclesiástica
§ II: La fe eclesiástica y las conclusiones teológicas
§ III: La fe eclesiástica y los hechos dogmáticos
§ IV: La fe eclesiástica y la canonización de los santos
Capitulum VI: Solución de las objeciones contra la evolución del dogma
§ I: Objeciones contra la evolución dogmática en general
§ II: Más objeciones contra lo mismo
§ III: Objeciones contra la identificación de la extensión de la evolución del dogma con la extensión de la infalibilidad
§ IV: Objeciones contra una de las pruebas principales de la evolución del dogma
Capitulum VII: La evolución del dogma y la opinión tradicional
§ I: La opinión de los Santos Padres
§ II: La opinión de Santo Tomás
§ III: Desde Santo Tomás a Molina
§ IV: Desde Molina a nuestros días
§ V: La mente de Melchor Cano
§ VI: Respuesta a un estudio histórico
§ VII: Examen de una obra novísima
Epílogo
520. RESUMEN DE LOS SIETE CAPÍTULOS.—Creemos que es ya hora de resumir y terminar este tan largo cuanto árido estudio nuestro sobre la evolución homogénea del dogma católico.
En el capítulo primero hemos visto que la evolución de todo el sistema doctrinal es homogénea mientras se limite a desarrollar lo que ya estaba verdaderamente implícito en el dato primitivo o punto de partida.
En el capítulo segundo hemos visto que en el punto de partida de toda la doctrina católica, que se llama dato revelado o revelado explícito, existía y existe una virtualidad verdaderamente implícita, cual es toda virtualidad metafísico-inclusiva; y que ésa es la virtualidad que la teología tradicional, anterior a Suárez, designó siempre con los nombres de revelado virtüal o de virtual implícito.
En el capítulo tercero hemos visto que la Iglesia tiene asistencia y autoridad verdaderamente divinas, no solamente para conservar, sino también para explicar o desenvolver todo lo verdaderamente implícito en el dato revelado.
En el capítulo cuarto hemos visto que el raciocinio teológico, cuando es verdaderamente inclusivo o analítico, lo mismo que el sentido de la fe cuando es de todo el pueblo cristiano, se mantienen dentro de la virtualidad verdaderamente implícita, y que sirviéndose de ellos como de instrumentos humanos, bajo la asistencia divina, la Iglesia puede definir y ha definido de hecho muchos dogmas nuevos; no nuevos en cuanto a la substancia, pero sí nuevos en cuanto a la explicación.
En el capítulo quinto hemos visto que tanto la virtualidad implícita del dato revelado como la autoridad divina de la Iglesia para explicarla dogmáticamente, se extiende hasta el último grado de la doctrina católica, incluso a los hechos dogmáticos.
En el capítulo sexto hemos visto que, cuantas objeciones se hacen contra la evolución del dogma solamente tienen fuerza contra la evolución substancial o transformista, cual sería la evolución por vía físico-conexiva o no implícita; pero no contra la evolución por vía de virtualidad implícita o metafísico-inclusiva, que es evolución explicativa, y por eso mismo homogénea.
En fin, en el capítulo séptimo y último hemos visto que la evolución dogmática por vía de virtualidad o conclusión implícita es admitida por todos los teólogos anteriores a Molina y por la gran mayoría de los posteriores.
521. Los diversos factores de la evolución del dogma.— Con esto creemos que han quedado suficientemente explicados el material, el proceso, la causa principal, los agentes instrumentales y la extensión de la evolución homogénea del dogma católico.
El material es la virtualidad implícita: "id quod in articulis continetur implicite" (Santo Tomás).
El proceso es siempre y exclusivamente desarrollo de lo implícito; proceso de explicación: "explicatio fidei" (Santo Tomás).
La causa principal es la asistencia del Espíritu Santo o, lo que es lo mismo, la autoridad divina de la Iglesia, aquella "ministra obiecti fidei, qua Veritas Prima explicat Seipsam et alia credenda" (Cayetáneo).
Los factores instrumentales, numerosos y variadísimos, como todos los factores humanos, se reducen a dos: al raciocinio inclusivo y al sentido de la fe; a la inteligencia y al corazón cristiano; a la labor del sabio y la labor del santo: "per rationis inquisitionem et per connaturalitatem ad divina" (Santo Tomás).
La extensión es la misma que tiene la asistencia divina o la infalibilidad de la Iglesia, la misma extensión que tiene la Sagrada Teología, todos los grados de la doctrina verdaderamente cristiana. "Omnia (theologalia) implicite continentur in Biblia" (Capréolo). "Et propter hoc multa nunc reputantur haeretica, quae antea non reputabantur, propter hoc quod nunc est magis manifestum quid ex eis sequatur" (D. Thomas). "Nec opus est ut id quod est immediate de fide, sit immediate revelatum a Deo; sed sufficit, ut quamvis sit mediate revelatum a Deo, sit immediate propositum ab Ecclesia" (Serra). "Quia Ecclesia nihil hactenus fidelibus credendum, proposuit vel definivit, quod non contineretur in Sacris Litteris aut Apostolorum traditionibus expressum, aut virtualiter contentum, ita ut inde per evidentem consequentiam educeretur... Et hoc pacto intelligatur D. Thomas in articulo quando ait quod nova editio Symboli pertinet ad auctoritatem Summi Pontificis, videlicet quantum ad novam explicacionem. Ex quo sequitur perperam haereticos adversus nos obiicere quod Summus Pontifex faceret novam fidem" (Báñez).
Tal es nuestra concepción de la evolución homogénea del dogma católico después de los Apóstoles; tal creemos que es la verdadera concepción de Santo Tomás, de San Buenaventura, de Escoto y de la Teología tradicional.
522. Dos cuestiones distintas.—En la exposición que de esa concepción hemos hecho en esta obra deben distinguirse dos cuestiones: una principal y otra secundaria. La cuestión principal es la relativa a la definibilidad de fe divina de las conclusiones teológicas metafísico-inclusivas. La cuestión secundaria es la relativa a la definibilidad de fe divina de los hechos dogmáticos.
El que admita la definibilidad de fe de la conclusión teológica metafísico-inclusiva, como lo admite toda la teología tradicional anterior a Molina y la mayor parte de los teólogos posteriores, ya admite, con sólo eso, verdadera y propia evolución en el dogma, por vía de conclusión teológica, propiamente dicha; pues tales conclusiones no por ser de virtualidad implícita dejan de ser verdaderas y propísimas conclusiones teológicas.
En cambio, la otra cuestión de la definibilidad de fe de los hechos dogmáticos y canonización de los santos es cuestión relativamente secundaria, pues no afecta a la existencia o no existencia de verdadera evolución dogmática, sino a su mayor o menor extensión.
Aunque nosotros, pues, hemos defendido y defendemos ambas cuestiones, la principal y fundamental para nosotros es la primera; y con tal que esa primera se admita, no es de gran trascendencia para la cuestión de la evolución del dogma el que se admita o no la segunda.
Examinar esa primera y trascendentalísima cuestión, esto es, demostrar que, aun después de los Apóstoles, existe y existirá verdadera evolución homogénea en el dogma católico por vía de rigurosa conclusión metafísico-inclusiva, ora tal conclusión sea apodícticamente deducible por la vía especulativa del raciocinio, ora lo sea solamente por la vía intuitiva del sentido de la fe (218), ha sido el objetivo central de nuestra obra, no solamente porque estamos íntimamente persuadidos de que ésa es la doctrina tradicional, sino también porque, a juicio nuestro, ésa es la única doctrina que puede explicar lealmente y sin tergiversaciones forzadas los hechos evidentes de la historia de los dogmas y resolver victoriosamente las objeciones que, fundadas en esos hechos, presenta el modernismo contra la homogeneidad del dogma católico.
Esa doctrina nuestra es aquella misma de la cual decía el obispo Simancas en el siglo xvi: “Haec est vera, recepta et catholica sententia” (391).
Es aquella misma de la cual repetía el capuchino Gervasio de Brescia en el siglo xvii que en ella “omnes catholici conveniunt” (478).
Es aquella misma, en fin, de la cual acaba de escribir el jesuíta Dániel Sola: “Est in re communissima et valde probabilior, et tenent eam... recentiores communiter” (490).
523. LA VERDADERA FÓRMULA DE LA EVOLUCIÓN HOMOGÉNEA DEL DOGMA.—Terminemos, pues, nuestra obra como la comenzamos: con las dos áureas fórmulas que de la evolución homogénea del dogma católico nos legaron San Vicente de Lerins y Santo Tomás de Aquino.
La fórmula del Lirinense, consagrada ya por el Concilio Vaticano, está encerrada en esas breves palabras: “CRESCAT IGITUR... SED IN EODEM SENSU”.
La fórmula de Santo Tomás, que es también la de San Buenaventura y Escoto, está todavía expresada en palabras más breves: en estas dos solas palabras, que son el mejor resumen y epílogo con que podemos cerfar y cerramos nuestra obra:
“EXPLICATIO FIDEI”