Commentaria in Primam Partem Summae Theologiae
Tommaso de Vio Cajetan (1469–1534)
First published 1507
Cajetan's Commentaria in Primam Partem Summae Theologiae offers an article-by-article exposition of Aquinas's Prima Pars. Its discussions of sacred doctrine, analogy, divine knowledge, and creation became important reference points in the later Thomist tradition. The present digital edition follows the Latin text of the Leonine edition and includes English and Spanish translations. Coverage is currently partial.
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Praefatio ad Oliverium Carrafam
In Prooemium Summae Theologiae
La intención del divino Tomás en este Prólogo, manifestada tanto por parte del oficio del doctor como por parte de los novicios, parece adversar a primera vista mi propia intención, mientras el texto, construido para los novicios, se cree que debe ser rellenado por mí con las sutilezas de los doctores. Pero si discutimos con mayor diligencia las razones del Autor aquí expuestas, no parecerá que mi propósito se haya desviado. Pues se dice que esta obra conviene a los novicios, no por razón de la facilidad, ni por ser un tratado superficial, epilogal o introductorio; sino por razón de la exclusión de superfluidades, de la omisión de repeticiones y del bellísimo orden inventado por él mismo; pues, como aparece en su desarrollo, todas las dificultades teológicas, incluso las propias, se tratan aquí distintamente. Y puesto que a veces esta obra obtiene intérpretes menos perspicaces e inferiores, y ha tenido muchos impugnadores, y pariría muchos más seguidores si fuera hecha perspicua; juzgué necesario, para quienes avanzan en la teología, exponer esta obra; y añadir no cosas mayores, sino posteriores, y menos conocidas para los modernos, según las fuerzas de mi ingenio; advirtiendo a todos que vean y examinen solo las razones de lo dicho, y así que asientan o refuten. No soy, en efecto, de tanta importancia ni tan arrogante como para proponer mi autoridad: sino que digo aquí y en todas partes hasta donde lo atestigua la razón expuesta. Por ello, donde fallezca, doy gracias al corrector como a un ayudante. Quiero también que las palabras de error, falsedad, engaño, ignorancia y otras semejantes se interpreten no contra las personas, sino contra las opiniones, y esto también en cuanto son menos sólidas o parecen serlo: pues no pretendo adversar en modo alguno a las personas, sino a las opiniones solo en cuanto disuenan.