Philebus
Plato (428–347 BC)
Plato's Philebus in the Greek text edited by John Burnet, with Harold North Fowler's English translation.
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[56] Sócrates: Después de esto, no queda otro recurso que acudir a las probabilidades, ejercitar los sentidos mediante la experiencia y una cierta rutina, valiéndose del talento de conjeturar, al que dan muchos el nombre de arte, cuando ha llegado a adquirir su perfección por la reflexión y el trabajo.
Protarco: Lo que dices es indudable.
Sócrates: ¿No se encuentra en este caso la música, puesto que no arregla sus armonías por la medida sino por las conjeturas que al azar suministra el hábito; así como la parte instrumental de este arte tampoco se somete a una justa medida al poner en movimiento cada cuerda, obrando también por conjetura, de manera que en la música hay muchas cosas oscuras y muy pocas ciertas?
Protarco: Nada más verdadero.
Sócrates: Tendremos que lo mismo sucede con la medicina, con la agricultura, con la navegación y con el arte militar.
Protarco: Sin duda. [118]
Sócrates: Que, por el contrario, la arquitectura hace uso, a mi parecer, de muchas medidas e instrumentos que la dan una grande fijeza, y la hacen más exacta, que la mayor parte de las ciencias.
Protarco: ¿En qué?
Sócrates: En la construcción de buques, de casas y de otras grandes obras de carpintería, porque pienso que se sirve de la regla, del torno, del compás, de la plomada y del desabollador.
Protarco: Dices verdad, Sócrates.
Sócrates: Separemos, pues, las artes en dos órdenes, puesto que unas, siendo dependientes de la música, tienen menos precisión en sus obras; y otras que, perteneciendo a la arquitectura, la tienen mayor.
Protarco: Sea así.
Sócrates: Coloquemos entre las artes más exactas aquellas de que al principio hicimos mención.
Protarco: Me parece que hablas de la aritmética y de las otras artes que mencionaste con ella.
Sócrates: Justamente. Pero, Protarco, ¿no habrá precisión de decir, que estas mismas artes son de dos clases?, ¿o qué piensas tú?
Protarco: Te suplico, me digas qué artes.
Sócrates: Por el pronto, la aritmética. ¿No debemos reconocer que hay una vulgar y otra propia de los filósofos? [119]
Protarco: ¿Y cómo se fija la diferencia que hay entre estas dos clases de aritmética?
Sócrates: No es pequeña, Protarco. Porque el vulgo hace entrar en el mismo cálculo unidades desiguales, como dos ejércitos, dos bueyes, dos unidades muy pequeñas o muy grandes. Los filósofos, por el contrario, nunca darán oídos a quien se niegue a admitir, que, entre todas las unidades, no hay una unidad que no difiera absolutamente nada de otra unidad.
Protarco: Tienes razón en decir, que entre los que hacen uso de la ciencia de los números no es pequeña la diferencia, y por consiguiente que hay fundamento para distinguir dos especies de aritméticas.