Philebus
Plato (428–347 BC)
Plato's Philebus in the Greek text edited by John Burnet, with Harold North Fowler's English translation.
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Section 27
[27] Sócrates: En igual forma encontraremos, como antes, que entre lo que es producido y el efecto no hay diferencia sino en el nombre. ¿No es así?
Protarco: Sí.
Sócrates: Lo que produce, ¿no precede siempre por su naturaleza, y lo que es producido no marcha después, en tanto que efecto?
Protarco: Seguramente.
Sócrates: Por consiguiente son dos cosas y no una misma; son la causa y lo que obedece a la causa en su tránsito a la existencia.
Protarco: Sin duda.
Sócrates: Pero las cosas producidas y aquellas de que son producidas nos han suministrado tres especies de seres. [51]
Protarco: Sí, ciertamente.
Sócrates: Digamos, pues, que la causa productora de todos estos seres constituye una cuarta especie, y que está suficientemente demostrado, que difiere de las otras tres.
Protarco: Digámoslo resueltamente.
Sócrates: Para que las grabe cada cual mejor en su memoria, es conveniente contar por su orden estas cuatro especies así distinguidas.
Protarco: Muy bien.
Sócrates: Por lo tanto pongo, como primera, el infinito; como segunda, lo finito; después, como tercera, la existencia, producida por la mezcla de las dos primeras; y para la cuarta, la causa de esta mezcla y de esta producción. ¿Cometo al decir esto, alguna falta?
Protarco: ¿Cómo?
Sócrates: Veamos. ¿Qué es lo que nos resta por decir, y cuál es el objeto que nos ha conducido hasta aquí? ¿No es este? Indagábamos si el segundo puesto pertenece al placer o a la sabiduría; ¿no es verdad?
Protarco: Sí.
Sócrates: Ahora, una vez hechas todas estas distinciones, ¿no formaremos probablemente un juicio mas seguro sobre el primero y el segundo puesto, con relación a los objetos sobre que se ha promovido esta discusión? [52]
Protarco: Probablemente.
Sócrates: Hemos concedido la victoria a la vida mezclada de placer y de sabiduría. ¿No es así?
Protarco: Sí.
Sócrates: Vemos sin duda cuál es esta vida, y en qué especie es preciso comprenderla.
Protarco: Sin contradicción.
Sócrates: Diremos, me parece, que forma parte de la tercera especie; porque esta no resulta de la mezcla de dos cosas particulares, sino de la de todos los finitos ligados por lo infinito. Por esto tenemos razón para decir, que esta vida mezclada, a la que pertenece la victoria, forma parte de esta especie.
Protarco: Ciertamente.
Sócrates: En buen hora. Y tu vida de placer que no tiene mezcla, Filebo, ¿en cuál de estas especies es preciso colocarla para señalarla su verdadero puesto? Pero antes de decirlo, respóndeme a lo siguiente.
Filebo: Habla.
Sócrates: El placer y el dolor tienen límites, ¿o son de las cosas susceptibles del más y del menos?
Filebo: Sí, son de este número, Sócrates. Porque el placer no sería el soberano bien, si por su naturaleza no fuese infinito en número y en magnitud. [53]