Philebus
Plato (428–347 BC)
Plato's Philebus in the Greek text edited by John Burnet, with Harold North Fowler's English translation.
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[18] Filebo: Yo pienso lo mismo, pero ¿qué significa este discurso, y a dónde quiere Sócrates llevarnos?
Sócrates: Filebo nos hace esta pregunta muy a tiempo, Protarco.
Protarco: Seguramente; respóndele.
Sócrates: Lo haré después de decir algunas palabras sobre esta materia. En la misma forma que cuando se ha tomado una unidad cualquiera, decimos que no debemos fijarnos desde luego sobre el infinito, sino sobre un cierto número; lo mismo cuando se ve uno forzado a dirigirse desde luego al infinito, tampoco se debe pasar de repente a la unidad, sino fijar sus miradas sobre cierto número, que encierre una cantidad de individuos, e ir a parar por fin a la unidad. Tratemos de concebir esto, tomando de nuevo las letras por ejemplo.
Protarco: ¿Cómo?
Sócrates: Descubrir que la voz es infinita fue la obra de un Dios o de algún hombre divino, como se refiere en Egipto de [33] un cierto Teut que fue el primero que apercibió en este infinito las vocales, como siendo, no una, sino muchas; después otras letras, que sin participar de la naturaleza de las vocales tienen, sin embargo, cierto sonido, y reconoció en ellas igualmente un número determinado; distinguió también una tercera especie de letras, que llamamos hoy día mudas; y después de estas observaciones, separó una a una las letras mudas o privadas de sonido; en seguida, hizo otro tanto con las vocales y las medias, hasta que, habiendo descubierto el número de ellas, dio a todas y a cada una el nombre de elemento. Además, viendo que ninguno de nosotros podría aprender ninguna de estas letras aisladamente, sin aprenderlas todas, imaginó el enlace como una unidad, y representándose todo esto, como formando un solo todo, dio a este todo el nombre de gramática, considerándolo como un solo arte.
Filebo: He comprendido esto, Protarco, más claramente que lo que antes se había dicho, y lo uno me ha servido para concebir lo otro. Pero ahora, como antes, encuentro siempre la misma cosa, para volver al mismo tema.
Sócrates: ¿No es, Filebo, saber la relación que todo esto tiene con nuestro objeto?
Filebo: Sí, eso es lo que buscamos, ha mucho tiempo, Protarco y yo.
Sócrates: En verdad que estáis a medio camino de lo que buscáis después de tanto tiempo; bien podéis decirlo.
Filebo: ¿Cómo?
Sócrates: Nuestra conversación, ¿no tiene por objeto desde el [34] principio la sabiduría y el placer, para saber cuál de los dos es preferible al otro?
Filebo: Sin contradicción.
Sócrates: ¿No dijimos que cada uno de ellos es uno?
Filebo: Seguramente.