Phaedrus
Plato (428–347 BC)
Plato's Phaedrus in the Greek text edited by John Burnet, with Harold North Fowler's English translation.
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[265] Fedro: ¿Qué quieres decir?
Sócrates: Estos dos discursos se contradicen; porque el uno tendía a probar que se deben conceder sus favores al hombre enamorado, y el otro al no enamorado. [323]
Fedro: El pro y el contra son sostenidos con calor.
Sócrates: Creía que ibas a usar de la palabra propia que es «con furor.» Esta es la palabra que yo esperaba; ¿no hemos dicho, en efecto, que el amor era una especie de furor?
Fedro: Sí.
Sócrates: Hay dos especies de furor o de delirio: el uno, que no es más que una enfermedad del alma; el otro, que nos hace traspasar los límites de la naturaleza humana por una inspiración divina.
Fedro: Conforme.
Sócrates: Hemos distinguido cuatro especies de delirio divino, según los dioses que le inspiran, atribuyendo la inspiración profética a Apolo, la de los iniciados a Baco, la de los poetas a las Musas, y en fin, la de los amantes a Afrodites y a Eros; y hemos dicho, que el delirio del amor es el más divino de todos. Inspirados nosotros por el soplo del Dios del amor, tan pronto aproximándonos como alejándonos de la verdad, y formando un discurso plausible, yo no sé cómo hemos llegado a componer, como por vía de diversión, un himno, decoroso sí, pero mitológico al Amor, mi dueño, como lo es tuyo, Fedro, que es el Dios que preside a la belleza.
Fedro: Yo estuve encantado al oírlo.
Sócrates: Sirvámonos de este discurso para ver cómo se puede pasar de la censura al elogio. [324]
Fedro: Veamos.
Sócrates: Todo lo demás no es en efecto más que un juego de niños. Pero hay dos procedimientos que la casualidad nos ha sugerido sin duda, pero que convendrá comprender bien y en toda su extensión al aplicarlos al método1.
Fedro: ¿Cuáles son esos procedimientos?
Sócrates: Por lo pronto deben abrazarse de una ojeada todas las ideas particulares esparramadas acá y allá, y reunirlas bajo una sola idea general, para hacer comprender, por una definición exacta, el objeto que se quiere tratar. Así es como dimos antes una definición del amor, que podrá ser buena o mala, pero que por lo menos ha servido para dar a nuestro discurso la claridad y el orden.
Fedro: ¿Y cuál es el otro procedimiento?