Phaedrus

Plato

Phaedrus

Plato (428–347 BC)

Plato's Phaedrus in the Greek text edited by John Burnet, with Harold North Fowler's English translation.


Section 227

Section 228

Section 229

Section 230

Section 231

Section 232

Section 233

Section 234

Section 235

Section 236

Section 237

Section 238

Section 239

Section 240

Section 241

Section 242

Section 243

Section 244

Section 245

Section 246

Section 247

Section 248

Section 249

Section 250

Section 251

Section 252

Section 253

Section 254

Section 255

Section 256

Section 257

Section 258

[258] Sócrates: ¿No comprendes que a la cabeza de los escritos de un hombre de Estado aparecen siempre los nombres de los que les han prestado su aprobación?

Fedro: ¿Cómo?

Sócrates: El senado o el pueblo o ambos, en vista de la proposición de tal..., han tenido a bien... Y aquí se nombra a sí mismo, y hace su propio elogio. En seguida, para demostrar su ciencia a sus adoradores, hace de todo esto un verdadero comentario. Y dime, no es este un verdadero escrito? [309]

Fedro: Convengo en ello.

Sócrates: Si triunfa el escrito el autor sale del teatro lleno de gozo; si se le desecha, queda privado del honor de que se le cuente entre los escritores y autores de discursos, y así se desconsuela y sus amigos se afligen con él.

Fedro: Sin duda.

Sócrates: Es evidente que, lejos de desdeñar este oficio, le tienen en gran estimación.

Fedro: Convengo en ello.

Sócrates: ¿Pero qué?, cuando un orador o un rey, revestido del poder de un Licurgo, de un Solón, de un Darío, se inmortaliza en un Estado, como autor de discursos, no se mira a sí mismo, como un semi-dios durante su vida, y la posteridad, ¿no tiene de él la misma opinión, en consideración a sus escritos?

Fedro: Seguramente.

Sócrates: ¿Crees tú, que ningún hombre de Estado, cualesquiera que sean su carácter y su prevención contra Lisias, pretenda hacerle ruborizar por su título de escritor?

Fedro: No es probable, conforme a lo que dices, porque sería a mi parecer difamar su propia pasión.

Sócrates: Por lo tanto, es evidente que nadie puede avergonzarse de componer discursos.

Fedro: Conforme. [310]

Sócrates: Pero, en mi opinión, lo vergonzoso no es el hablar y escribir bien, sino el hablar y escribir mal.

Fedro: Es claro.

Sócrates: ¿Pero en qué consiste el escribir bien o el escribir mal? ¿Deberemos, mi querido Fedro, interrogar sobre esto a Lisias o a alguno de los que han escrito o escribirán sobre un objeto político o sobre materias privadas en verso, como un poeta, o en prosa, como el común de los escritores?

Fedro: ¿Es posible que me preguntes si debemos? De qué serviría la vida, si no se gozase de los placeres de la inteligencia? Porque no son los goces, a los que precede el dolor como condición necesaria, los que dan precio a la vida; y esto es lo que pasa con casi todos los placeres del cuerpo, por lo que con razón se les ha llamado serviles.

Section 259

Section 260

Section 261

Section 262

Section 263

Section 264

Section 265

Section 266

Section 267

Section 268

Section 269

Section 270

Section 271

Section 272

Section 273

Section 274

Section 275

Section 276

Section 277

Section 278

Section 279

↑ Top of work