Laches
Plato (428–347 BC)
Plato's Laches in the Greek text edited by John Burnet.
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[195] Nicias: Digo, Laques, que es la ciencia de las cosas que son de temer y de las que no son de temer, sea en la guerra, sea en todas las demás ocasiones de la vida.
Laques: ¡Extraña definición! Sócrates.
Sócrates: ¿Por qué la encuentras tan extraña, Laques?
Laques: ¿Por qué? porque la ciencia y el valor son dos cosas diferentes.
Sócrates: Nicias pretende que no.
Laques: Sí, lo pretende, y en eso chochea.
Sócrates: Pues bien, tratemos de instruirle; las injurias no son razones.
Nicias: No tiene intención de ofenderme, pero desea mucho que lo que yo he dicho no valga nada, porque él mismo se ha engañado en grande.
Laques: Esa es la pura verdad, pero yo te haré ver, que tú no has andado más acertado que yo. Sin ir más lejos, ¿los médicos no conocen lo que hay que temer en las enfermedades? Y en este caso ¿crees tú, que los hombres valientes son los que conocen lo que es de temer? ¿o llamas a los médicos hombres valientes?
Nicias: No, seguramente. [288]
Laques: Lo mismo que los labradores. Sin embargo, los labradores conocen perfectamente lo que hay que temer respecto a sus trabajos. Lo mismo sucede con todos los demás artistas; conocen todos muy bien lo que hay que temer en su profesión y lo que no, y no son por esto más valientes.
Sócrates: ¿Qué dices, Nicias, de esta crítica de Laques? Me parece que significa algo.
Nicias: Seguramente dice alguna cosa, pero no dice nada verdadero.
Sócrates: ¿Cómo?
Nicias: ¿Cómo? Es que él cree que los médicos no saben más que reconocer lo que es sano y lo que es enfermo, y de hecho no saben más. ¿Pero crees tú, Laques, que los médicos saben si la salud es más de temer para tal enfermo, que la enfermedad? Y no crees, que hay muchos enfermos a quienes sería más ventajoso no curar que curar? ¿Te atreverás a decir, que es bueno vivir siempre, y que no hay muchas personas para las que seria más ventajoso el morir?
Laques: Eso podrá ocurrir algunas veces.
Nicias: ¿Y crees tú, que las cosas, que parecen temibles a los que tienen por bueno el vivir, parezcan lo mismo a los que tienen por más ventajoso el morir?
Laques: No, sin duda.
Nicias: ¿Y a quiénes tomarás por jueces? ¿los médicos? ¿los de [289] otras profesiones? Ellos nada conocen, porque esto sólo pertenece a los que están versados en esta ciencia de las cosas temibles, y estos son los que yo llamo valientes.
Sócrates: Laques, ¿entiendes ahora lo que dice Nicias?
Laques: Sí, entiendo, que, según se explica, no hay otros hombres valientes que los adivinos; porque ¿qué otro que un adivino puede saber si es más ventajoso morir que vivir? Te preguntaría con gusto, Nicias, si eres adivino. Si no lo eres, adiós tu valor.
Nicias: ¿Cómo? Piensas que sea negocio de adivino conocer las cosas que son temibles y las que no lo son?
Laques: Sin duda, y si no, ¿a quién toca?