Laches
Plato (428–347 BC)
Plato's Laches in the Greek text edited by John Burnet.
Section 178
Section 179
Section 180
Section 181
Section 182
Section 183
Section 184
Section 185
[185] Sócrates: Por consiguiente, la primer cosa, que es preciso examinar, es si alguno de nosotros es persona entendida en la materia sobre que se va a deliberar, o si no lo es. Si hay uno que lo sea, es preciso acudir a él y dejar los demás; si no le hay es preciso buscarle en otra parte; ¿por qué Melesías y tú, Lisímaco, imagináis que se trata aquí de un negocio de poca trascendencia? No hay que engañarse; se trata de un bien, que es el más grande de todos los bienes; se trata de la educación de los hijos, de que depende la felicidad de las familias; porque, según que los hijos son viciosos o virtuosos, la casas caen o se levantan.
Melesías: Dices verdad.
Sócrates: No es poca toda prudencia en este negocio.
Melesías: Seguramente. [269]
Sócrates: ¿Cómo haremos, pues, si queremos examinar cuál de nosotros cuatro es el más hábil en esta clase de ejercicios? ¿No acudiremos desde luego a aquel que los haya aprendido mejor, que más se haya ejercitado y que haya tenido los mejores maestros?
Melesías: Así me lo parece.
Sócrates: Y antes de esto, ¿no trataremos de conocer la cosa misma que estos maestros le hayan enseñado?
Melesías: ¿Qué es lo que dices?
Sócrates: Me explicaré mejor. Me parece que al principio no nos pusimos de acuerdo sobre la cosa que había de ser materia de deliberación, a fin de saber quién de nosotros es el más hábil y ha sido formado por los mejores maestros.
Nicias: ¡Qué! Sócrates; ¿no deliberamos sobre la esgrima para saber si es preciso o no es preciso hacerla aprender a nuestros hijos?
Sócrates: No digo que no, Nicias, pero cuando un hombre se pregunta si es preciso aplicar o no aplicar un remedio a los ojos, ¿crees tú que su deliberación debe de recaer más sobre el remedio que sobre los ojos?
Nicias: Sobre los ojos.
Sócrates: Y cuando un hombre delibera si pondrá o no un bocado a su caballo, ¿no se fijará más bien en el caballo que en el bocado?
Nicias: Sin duda. [270]
Sócrates: En una palabra, siempre que se delibera sobre una cosa con relación a otra, la deliberación recae sobre esta otra cosa, a la que se hace referencia, y no sobre la primera.
Nicias: Necesariamente.
Sócrates: Es preciso por lo tanto examinar bien, si el que nos aconseja es hábil en la cosa sobre la que recae nuestra consulta.
Nicias: Eso es cierto.
Sócrates: Ahora deliberamos sobre lo que es preciso que aprendan estos jóvenes, y la cuestión recae por consiguiente sobre su alma misma.
Nicias: Así es.
Sócrates: Por lo tanto, se trata de saber si entre nosotros hay alguno que sea hábil y experimentado para dar cultura a un alma, y que haya tenido excelentes maestros.
Laques: ¿Cómo, Sócrates, no has visto nunca personas, que, sin ningún maestro, se han hecho más hábiles en ciertas artes, que otros con muchos maestros?
Sócrates: Si, Laques, he conocido algunos, y todos estos podrán decirte que son muy hábiles; pero tú no les creerás jamás mientras no hagan antes, no digo una, sino muchas obras bien hechas y bien trabajadas.