Ion
Plato (428–347 BC)
Plato's Ion in the Greek text edited by John Burnet.
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[541] Sócrates: ¿Cómo dices que importa poco? El arte del rapsodista [208] es el mismo, a juicio tuyo, que el arte de la guerra, o son dos artes diferentes?
Ion: Yo creo que es el mismo arte.
Sócrates: De manera, que el que es buen rapsodista ¿es también buen general de ejército?
Ion: Sí, Sócrates
Sócrates: Por esta razón, ¿el que es buen general de ejército es igualmente buen rapsodista?
Ion: Por la misma razón no lo creo.
Sócrates: Por lo menos crees que un excelente rapsodista es igualmente un excelente capitán.
Ion: Seguramente.
Sócrates: ¿Y no eres tú el mejor rapsodista de toda la Grecia?
Ion: Sin comparación, Sócrates
Sócrates: Por consiguiente, tú, Ion, ¿eres el capitán más grande de toda la Grecia?
Ion: Yo te lo garantizo, Sócrates; he aprendido el oficio en Homero.
Sócrates: En nombre de los dioses, Ion, ¿cómo, siendo tú el mejor capitán y el mejor rapsodista de la Grecia, andas de ciudad en ciudad recitando versos y no estás al frente de los ejércitos? ¿Piensas que los griegos tienen gran [209] necesidad de un rapsodista con su corona de oro, y que para nada necesitan un general?
Ion: Nuestra ciudad, Sócrates, está sometida a vuestra dominación; vosotros mandáis nuestras tropas y no necesitamos de ningún general. En cuanto a vuestra ciudad y a la de Lacedemonia, no me elegirán para conducir sus ejércitos, porque os creéis vosotros con capacidad para hacerlo.
Sócrates: Mi querido Ion, ¿no conoces a Apolodoro de Cinica?
Ion: ¿Quién es?
Sócrates: El que los atenienses han puesto muchas veces a la cabeza de sus tropas, aunque extranjero; ¿y a Fanostenes de Andros y Heráclides de Clazomenes que nuestra república ha elevado al grado de generales y a los primeros puestos a pesar de ser extranjeros, porque han dado pruebas de su mérito? ¿Y no escogerá para mandar sus ejércitos y no colmará de honores a Ion de Efeso, si le considera digno de ello? ¡Pues qué! vosotros los efesienses ¿no sois atenienses de origen, y Efeso no es una ciudad que no cede en nada a ninguna otra? Si dices la verdad, Ion; si es al arte y a la ciencia a lo que debes tu buena inteligencia de Homero, entonces obras mal conmigo, porque después de haberte alabado por las bellezas que sabes de Homero y haberme prometido que me harías partícipe de ellas, veo ahora que me engañas, porque no sólo no me haces partícipe, sino que tampoco quieres decirme cuáles son esos conocimientos en que sobresales, por más que te he apurado; y, semejante a Proteo, giras en todos sentidos, tomas toda clase de formas, y para librarte de mí, concluyes por trasformarte en general, para que yo no pueda ver a qué punto llega tu habilidad en la [210] inteligencia de Homero. Por último, si es al arte al que debes esta habilidad y comprometido como estás a mostrármela, faltas a tu palabra, entonces tu procedimiento es injusto.