Alcibiades 2
Plato (428–347 BC)
Plato's Alcibiades 2 in the Greek text edited by John Burnet.
Section 138
Section 139
Section 140
Section 141
Section 142
Section 143
Section 144
Section 145
Section 146
Section 147
Section 148
Section 149
Section 150
Section 151
[151] Sócrates: Por lo demás, él te tiene un cariño entrañable.
Alcibíades: Lo mejor, a mi parecer, será aplazar hasta entonces mi sacrificio.
Sócrates: Tienes razón, porque eso es más seguro que exponerse a correr tan gran peligro.
Alcibíades: Pues bien, sea así. Permíteme, sin embargo, Sócrates, que para recompensarte por tus saludables consejos, coloque esta corona sobre tu cabeza. Daremos a los dioses coronas con las demás ofrendas que les son debidas, cuando llegue ese día tan deseado. Si ellos lo quieren, no se hará esperar mucho tiempo.
Sócrates: Recibo esta corona, y recibiré siempre con placer lo que me venga de ti. Y como en Eurípides, Creon, al ver a Tiresias con una corona ceñida a la frente y sabiendo que le fue dada por los enemigos a causa de su arte, le dice: «me parece de buen augurio esta corona triunfal, porque estamos corriendo una gran tempestad, como sabes1», así yo tomo por un feliz presagio esta corona con que me honra tu mano; porque me encuentro en medio de una tempestad no menor que la de Creon, puesto que trato de triunfar de todos los que te aman. Fin del segundo Alcibíades ———