Alcibiades 2

Plato

Alcibiades 2

Plato (428–347 BC)

Plato's Alcibiades 2 in the Greek text edited by John Burnet.


Section 138

Section 139

[139] Alcibíades: Sin duda.

Sócrates: ¿No son los mismos?

Alcibíades: No, ciertamente.

Sócrates: ¿Hay otros que no están ni en uno ni en otro estado?

Alcibíades: No, seguramente.

Sócrates: Porque todo hombre está necesariamente sano o enfermo.

Alcibíades: Por lo menos así me lo parece.

Sócrates: Pero qué, ¿piensas lo mismo respecto al buen sentido y a la locura?

Alcibíades: ¿Qué dices?

Sócrates: ¿Te pregunto si te parece imprescindible que todo hombre sea sensato o insensato, o si hay un tercer estado intermedio, en el cual no se es ni sensato ni insensato?

Alcibíades: No, que yo sepa.

Sócrates: ¿Luego es indispensable ser lo uno o lo otro?

Alcibíades: Por lo menos, así me lo parece.

Sócrates: ¿No te acuerdas de que convinimos en que el buen sentido es lo contrario del delirio?

Alcibíades: Me acuerdo. [42]

Sócrates: ¿E igualmente en que no había un estado intermedio en el que el hombre no sea ni sensato ni insensato?

Alcibíades: Estoy conforme.

Sócrates: ¿Pero es posible que una sola y misma cosa tenga dos contrarias?

Alcibíades: De ninguna manera.

Sócrates: Luego me parece muy probable que la falta de buen sentido y el delirio son una sola y misma cosa.

Alcibíades: Así me lo parece.

Sócrates: Por consiguiente, Alcibíades, si decimos que todos los que no están dotados de buen sentido deliran, diremos la verdad.

Alcibíades: Sí.

Sócrates: Y tomando el primer ejemplo que se viene a las manos, ¿lo diremos de los hombres de tu edad, si entre ellos los hay que no son hombres de buen sentido, como indudablemente sucede, y de los hombres de edad más avanzada? Porque, ¡en nombre de Júpiter!, ¿no ves que en esta ciudad los hombres sensatos son raros, que los más carecen de buen sentido, y que desde este acto, como tú mismo has declarado, es una multitud delirante?

Alcibíades: Así lo veo, en efecto.

Sócrates: ¿Pero crees que estaríamos muy seguros en medio de tantos furiosos, y que no habríamos experimentado el [43] castigo de nuestra imprudencia, recibiendo golpes, insultos y todo lo que debe esperarse de gentes furiosas? Mira, pues, mi querido amigo, no sea que la cosa no sea así.

Alcibíades: ¿Pues cómo es, Sócrates? Porque podría ser que no fuese como yo creía.

Sócrates: Así me lo parece, y eso es lo que es preciso examinar de esta manera.

Alcibíades: ¿De qué manera?

Sócrates: Voy a decírtelo. Hay enfermos; ¿no es verdad?

Alcibíades: Quién lo duda.

Sócrates: ¿Te parece infalible que todo enfermo tenga gota, o fiebre o mal de ojos? ¿No crees que se puede estar enfermo sin tener ninguna de estas enfermedades? Porque hay muchas especies de ellas, y no son éstas las únicas.

Alcibíades: Es cierto.

Sócrates: ¿Todo mal de ojos te parece una enfermedad?

Alcibíades: Sí, ciertamente.

Section 140

Section 141

Section 142

Section 143

Section 144

Section 145

Section 146

Section 147

Section 148

Section 149

Section 150

Section 151

↑ Top of work