Alcibiades 1

Plato

Alcibiades 1

Plato (428–347 BC)

Plato's Alcibiades 1 in the Greek text edited by John Burnet.


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[135] Sócrates: Pero si gobernáis injustamente, y en lugar de suspirar por la verdadera luz, os fijáis en lo que está sin Dios y lleno de tinieblas, no haréis, sin que pueda ser de otra manera, sino obras de tinieblas, porque no os conoceréis a vosotros mismos.

Alcibiades: Así lo creo.

Sócrates: Mi querido Alcibiades, represéntate un hombre que tenga el poder de hacerlo todo, y que no tenga juicio; ¿qué debe esperarse y cuál será el resultado para él y para el Estado? Por ejemplo, que un enfermo tenga el poder de hacer todo lo que le venga a la cabeza, que no conozca la medicina, y que nadie se atreva a decirle nada ni a contenerle, ¿qué le sucederá? Destruirá sin duda su cuerpo.

Alcibiades: Eso es cierto.

Sócrates: Y si en una nave un hombre, sin tener ni buen sentido ni la habilidad de piloto, se toma la libertad de hacer lo que le parezca, tú mismo ves lo que no puede menos de suceder a él y a todos los que a él se entreguen.

Alcibiades: No podrán menos de perecer todos. [197]

Sócrates: Lo mismo sucede con todas las ciudades, repúblicas y todos los poderes; si están privados de la virtud, su ruina es infalible.

Alcibiades: Imposible de otra manera.

Sócrates: Por consiguiente, mi querido Alcibiades, si quieres ser dichoso tú y que lo sea la república, no es preciso un grande imperio, sino la virtud.

Alcibiades: Seguramente, Sócrates.

Sócrates: Y antes de adquirir esta virtud, lejos de mandar, es mejor obedecer, no digo a un niño, sino a un hombre, siempre que sea más virtuoso que él.

Alcibiades: Eso me parece cierto.

Sócrates: Y lo que es mejor, ¿no es lo más precioso?

Alcibiades: Sin duda.

Sócrates: Y lo que es más precioso, ¿no es lo más conveniente?

Alcibiades: Sin dificultad.

Sócrates: ¿Es conveniente al hombre vicioso ser esclavo, porque esto le cuadra mejor?

Alcibiades: Seguramente.

Sócrates: ¿El vicio, pues, es una cosa servil?

Alcibiades: Convengo en ello. [198]

Sócrates: ¿Y la virtud una cosa liberal?

Alcibiades: Sí.

Sócrates: ¿Y no es preciso evitar este servilismo?

Alcibiades: Seguramente, Sócrates.

Sócrates: Pues bien, mi querido Alcibiades, conoces tu propia situación; ¿eres digno de ser libre o esclavo?

Alcibiades: ¡Ah! Sócrates, conozco bien mi situación.

Sócrates: ¿Pero sabes cómo puedes salir de ese estado, que no me atreveré a calificar, hablando de un hombre como tú?

Alcibiades: Sí, lo sé. ¿Cómo? Si Sócrates quiere.

Sócrates: Dices muy mal, Alcibiades.

Alcibiades: ¿Pues cómo tengo que decir?

Sócrates: Si Dios quiere.

Alcibiades: Pues bien, digo si Dios quiere; y añado, que para lo sucesivo vamos a mudar de papeles, tú harás el mío y yo el tuyo, es decir, que yo voy a mi vez a ser tu amante, como tú has sido el mío hasta aquí.

Sócrates: En este caso, mi querido Alcibiades lo que se dice de [199] la cigüeña se podrá decir de mi amor para contigo, si después de haber hecho nacer en tu seno un nuevo amor alado, este le nutre y le cuida a su vez.

Alcibiades: Así será; y desde este día voy a aplicarme a la justicia.

Sócrates: Deseo que perseveres en ese pensamiento; pero te confieso, que sin desconfiar de tu buen natural, temo que la fuerza de los ejemplos que dominan en esta ciudad, nos arrollen al fin a ti y a mi. ———

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