Alcibiades 1
Plato (428–347 BC)
Plato's Alcibiades 1 in the Greek text edited by John Burnet.
Section 103
Section 104
Section 105
Section 106
Section 107
Section 108
Section 109
Section 110
Section 111
Section 112
Section 113
Section 114
Section 115
Section 116
[116] Sócrates: Se sigue de aquí, que se debe llamar cada acción según lo que ella produce; si la llamas buena cuando se convierte en bien, es preciso también llamarla mala cuando se convierte en mal.
Alcibiades: Así me parece.
Sócrates: Una bella acción ¿no es honesta en cuanto es buena, e inhonesta en cuanto es mala?
Alcibiades: Sin contradicción.
Sócrates: Desde el momento en que dices, que socorrer a un amigo en los combates es una acción honesta y al mismo tiempo una acción mala, es como si dijeras que es mala y que es buena.
Alcibiades: Me parece que dices verdad.
Sócrates: No hay nada honesto que sea malo, en tanto que honesto, ni nada de inhonesto que sea bueno, en tanto que inhonesto.
Alcibiades: Así me parece.
Sócrates: Busquemos otra prueba de esta verdad. ¿Todos los que hacen bellas acciones no obran bien?
Alcibiades: Muy bien.
Sócrates: Y obrar bien ¿no es ser dichoso? [148]
Alcibiades: Sí.
Sócrates: ¿No es dichoso por la posesión del bien?
Alcibiades: Ciertamente.
Sócrates: ¿Y este bien no se adquiere por obrar bien?
Alcibiades: ¿Quién lo duda?
Sócrates: Luego son dichosos los que obran bien?
Alcibiades: Sí, seguramente.
Sócrates: Luego hay razón para decir, que obrar bien y ser dichoso es todo uno?
Alcibiades: Sí.
Sócrates: Las bellas acciones ¿son siempre buenas?
Alcibiades: ¿Quién puede negarlo?
Sócrates: Lo que es honesto y lo que es bueno ¿nos parecen la misma cosa?
Alcibiades: Es indudable.
Sócrates: Por consiguiente ¿todo lo que encontremos honesto debemos encontrarlo bueno?
Alcibiades: Es de una necesidad absoluta.
Sócrates: Y ahora, lo que es bueno, ¿es útil o no lo es? [149]
Alcibiades: Muy útil.
Sócrates: Te acuerdas de lo que hemos dicho, hablando de la justicia, y en lo que estamos de acuerdo?
Alcibiades: Estamos de acuerdo, me parece, en que las acciones justas son necesariamente honestas.
Sócrates: Y lo que es honesto ¿es bueno?
Alcibiades: Sí.
Sócrates: Por consiguiente, Alcibiades, todo lo que es justo es útil.
Alcibiades: Así parece.
Sócrates: Ten bien presente, que eres tú mismo el que asegura todas estas verdades, porque yo no hago más que interrogar.
Alcibiades: En eso estoy.
Sócrates: Si alguno, creyendo conocer bien la naturaleza de la justicia, entrase en la Asamblea de los atenienses o de los peparetienses1, y les dijese, que sabía que las acciones justas son algunas veces malas, ¿no te burlarías de él, tú que acabas de reconocer que la justicia y la utilidad son la misma cosa?
Alcibiades: Te juro, Sócrates, por todos los dioses, que yo no sé lo que digo, y francamente, temo que he perdido la razón, porque estas cosas me parecen tan pronto de una manera, tan pronto de otra, según tú me preguntas. [150]
Sócrates: ¿Ignoras, querido mío, la causa de este desorden?
Alcibiades: La ignoro completamente.
Sócrates: Y si alguno te preguntase, si tienes dos o tres ojos, dos o cuatro manos, responderías tú tan pronto de una manera, tan pronto de otra? ¿No responderías siempre de una misma manera?