Alcibiades 1
Plato (428–347 BC)
Plato's Alcibiades 1 in the Greek text edited by John Burnet.
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Section 108
Section 109
[109] Sócrates: Pero si alguno te oyese razonar y dar consejos sobre alimentos, y decir: este alimento es mejor que aquel, es preciso tomarlo en tal tiempo y en tal cantidad, y él te preguntase: Alcibiades, ¿qué es lo que llamas mejor? ¿no sería una vergüenza que no pudieses responderle que lo mejor es lo que es más sano, aunque no seas médico, y que en las cosas que haces profesión de saber y sobre las que te mezclas en dar consejos, como sabiéndolas mejor que los demás, no tuvieses nada que responder? ¿No te llena esto de confusión?
Alcibiades: Lo confieso.
Sócrates: Aplícate pues y haz un esfuerzo para decirme cuál es el objeto de este mejor que buscamos en el arte de hacer la paz o la guerra, y con quién se debe estar en guerra o en paz.
Alcibiades: Yo no podré encontrarlo por más que me empeñe.
Sócrates: ¡Qué! ¿No sabes, que cuando hacemos la guerra nos quejamos de cualquier cosa que nos han hecho aquellos contra los que tomamos las armas, e ignoras qué nombre damos a aquello de que nos quejamos? [129]
Alcibiades: Sé que decimos que se nos ha engañado o insultado o despojado.
Sócrates: Ánimo y sigamos. Cuando tales cosas nos suceden, ¿puedes explicarme la diferente manera en que pueden ocurrir?
Alcibiades: ¿Quieres decir, Sócrates, que pueden ellas ocurrir justa o injustamente?
Sócrates: Eso mismo.
Alcibiades: Y esto constituye una diferencia infinita.
Sócrates: ¿A qué pueblos declararán la guerra los atenienses por tus consejos? ¿Será a los que siguen la justicia o a los que la violan?
Alcibiades: ¡Terrible pregunta, Sócrates! Porque aun cuando hubiese alguno que creyese que es preciso hacer la guerra a los que respetan la justicia, se atrevería a sostenerlo?
Sócrates: Es cierto; eso no es conforme a las leyes.
Alcibiades: No, sin duda; eso no es ni justo, ni decente.
Sócrates: ¿Tendrás por consiguiente en cuenta la justicia en todos tus consejos?
Alcibiades: Es indispensable.
Sócrates: Pero ese mejor, que yo te reclamaba antes, con motivo de la paz y de la guerra, para saber con quién, cómo y cuándo es preciso hacer la guerra y la paz ¿no es siempre lo más justo? [130]
Alcibiades: Así me parece.
Sócrates: Pero, mi querido Alcibiades, es preciso que suceda una de dos cosas: o que sin saberlo, ignores tú lo que es justo, o que, sin saberlo yo, hayas ido a casa de algún maestro que te enseñara a distinguir lo que es más justo y lo que es más injusto. ¿Quién es ese maestro? Dímelo, te lo suplico, para que me pongas en sus manos y me recomiendes a él.
Alcibiades: Esa es una de tus ironías, Sócrates.
Sócrates: No, te lo juro por el Dios que preside a nuestra amistad, y que es un Dios a quien no querría ofender con un perjurio. Te lo suplico muy seriamente; si tienes un maestro, dime quién es.
Alcibiades: ¡Ah! y aunque yo no tenga maestro, ¿crees tú que no pueda saber por otra parte lo que es justo y lo que es injusto?
Sócrates: Lo sabrás, si lo has descubierto tú mismo.
Alcibiades: ¿Y crees tú que no lo he descubierto?
Sócrates: Si has hecho indagaciones, lo habrás descubierto.
Alcibiades: ¿Piensas que no he hecho yo indagaciones?
Sócrates: Pero si has hecho indagaciones, habrás creído ignorarlo.
Alcibiades: ¿Te imaginas que no ha habido un tiempo en que yo lo ignoraba?