Alcibiades 1
Plato (428–347 BC)
Plato's Alcibiades 1 in the Greek text edited by John Burnet.
Section 103
Section 104
Section 105
Section 106
[106] Alcibiades: Confieso, Sócrates, que te encuentro más admirable ahora, desde que has comenzado a hablarme, que antes cuando guardabas silencio, aunque siempre me lo has parecido; has adivinado perfectamente mis pensamientos, lo confieso; y aun cuando te dijera lo contrario, no conseguiría persuadirte. Pero, ¿cómo conseguirás probarme [121] que con tu socorro llegaré a conseguir las grandes cosas que medito, y que sin ti no puedo prometerme nada?
Sócrates: ¿Exiges de mí que haga un gran discurso como los que estás tú acostumbrado a escuchar? Ya sabes, que no es esa la forma que yo uso. Pero estoy en posición, creo, de convencerte de que lo que llevo sentado es verdadero, con tal que quieras concederme una sola cosa.
Alcibiades: La concedo, con tal que no sea muy difícil.
Sócrates: ¿Es cosa difícil responder a algunas preguntas?
Alcibiades: No.
Sócrates: Respóndeme, pues.
Alcibiades: No tienes más que preguntarme.
Sócrates: ¿Supondré, al interrogarte, que meditas estos grandes planes que yo te atribuyo?
Alcibiades: Así me gusta; por lo menos tendré el placer de oír lo que tú tienes que decirme.
Sócrates: Respóndeme. Tú te preparas, como dije antes, para presentarte dentro de pocos días en la Asamblea de los atenienses, para comunicarles tus luces. Si en aquel acto te encontrase y te dijese: Alcibiades, ¿con motivo de qué deliberación te has levantado a dar tu dictamen a los atenienses? ¿Es sobre cosas que sabes tú mejor que ellos? ¿Qué me responderías?
Alcibiades: Te respondería sin dudar, que es sobre cosas que yo sé mejor que ellos. [122]
Sócrates: Porque tú no puedes dar buenos consejos, sino sobre cosas que tú sabes.
Alcibiades: ¿Cómo es posible darlos sobre lo que no se sabe?
Sócrates: ¿Y no es cierto, que tú no puedes saber las cosas, sino por haberlas aprendido de los demás, o por haberlas descubierto tú mismo?
Alcibiades: ¿Cómo se pueden saber las cosas de otra manera?
Sócrates: Pero ¿es posible que las hayas aprendido de los demás o encontrado por ti mismo, cuando no has querido ni aprender nada, ni indagar nada?
Alcibiades: Eso no puede ser.
Sócrates: ¿Te ha venido a la mente indagar o aprender lo que tú creías saber?
Alcibiades: No, sin duda.
Sócrates: Luego lo que tú sabes ahora, hubo un tiempo en que pensabas no saberlo.
Alcibiades: Eso es muy cierto.