Cursus Philosophicus Thomisticus, Prima Pars Philosophiae Naturalis

John of St. Thomas

Cursus Philosophicus Thomisticus, Prima Pars Philosophiae Naturalis

John of St. Thomas (1589–1644)

Prima pars philosophiae naturalis (de ente mobili in communi) of the Cursus Philosophicus Thomisticus of John of St. Thomas (Joannes a Sancto Thoma), from the Reiser edition (Marietti, Turin, 1930), Reiser tomus II-I, pars prima.


Preface I: Lectoribus

Preface II: Proemium

Preface III: Ordo Primae Partis Philosophiae

Quaestio I: De scientia philosophiae et ordine cognoscendi

Articulus I: UTRUM ENS MOBILE SIT OBIECTUM FORMALE PHILOSOPHIAE

Articulus II: SI LA FILOSOFÍA SEA DE UNA ESPECIE ÁTOMA EN RAZÓN DE CIENCIA

Articulus III: SI LO MÁS UNIVERSAL, Y POR TANTO EL ENTE MISMO COMO TAL, SEA LO PRIMERO CONOCIDO POR NUESTRO INTELECTO

Liber I: ACERCA DEL LIBRO PRIMERO DE LOS FÍSICOS DE LOS PRINCIPIOS DE LAS COSAS NATURALES

Quaestio II: DE LOS PRINCIPIOS DE LAS COSAS NATURALES EN COMÚN

Articulus I: QUÉ SEA EL PRINCIPIO DE LA COSA NATURAL Y CÓMO SE DEFINA

Articulus II: SI LOS PRIMEROS PRINCIPIOS SEAN CONTRARIOS

Articulus III: SI LOS PRINCIPIOS NATURALES SEAN SOLO TRES

Quaestio III: DE LOS PRINCIPIOS EN PARTICULAR Y PRIMERO DE LA MATERIA PRIMA

Articulus I: SI SEA Y QUÉ SEA LA MATERIA PRIMA

Articulus II: SI LA MATERIA PRIMA DE SÍ ASÍ SEA PURA POTENCIA, QUE CAREZCA DE TODO ACTO FORMAL Y ENTITATIVO

Articulus III: SI LA MATERIA PUEDA EXISTIR SIN TODA FORMA, AL MENOS DE POTENCIA ABSOLUTA

Articulus IV: SE EXPLICAN LAS CONDICIONES PROPIAS DE LA MATERIA PRIMA

Quaestio IV: DE LA FORMA QUE ES PRINCIPIO DEL ENTE NATURAL

Articulus I: QUÉ SEA LA FORMA Y CÓMO SE CONTENGA EN LA POTENCIA DE LA MATERIA Y SE EDUZCA DE AQUELLA

Articulus II: CUÁLES FORMAS SE EDUZCAN DE LA POTENCIA DE LA MATERIA

Quaestio V: DE LA PRIVACIÓN

Articulus I: QUÉ SEA LA PRIVACIÓN, SEGÚN QUE ES PRINCIPIO DEL ENTE NATURAL

Articulus II: SI EN LA MATERIA HAYA SOLO UNA PRIVACIÓN O VARIAS

Quaestio VI: DEL TODO COMPUESTO SUBSTANCIAL

Articulus I: CUÁLES SEAN LAS PARTES SUBSTANCIALES QUE COMPONEN EL TODO

Articulus II: SI EL TODO SE DISTINGA DE LAS PARTES TOMADAS A LA VEZ

Articulus III: QUÉ SEA LA UNIÓN DE LAS PARTES EN EL TODO

Quaestio VII: DE LA SUBSISTENCIA Y DE LA EXISTENCIA

Articulus I: QUÉ SEA LA SUBSISTENCIA QUE CONVIENE AL COMPUESTO MISMO

Articulus II: CÓMO LAS ACCIONES CONVENGAN A LOS SUPUESTOS

Articulus III: SI LA SUBSISTENCIA EN LAS COSAS COMPUESTAS SEA ÚNICO TÉRMINO SIMPLE O COMPUESTO DE VARIAS SUBSISTENCIAS

Articulus IV: SI LA EXISTENCIA SE DISTINGA A PARTE REI DE LA ESENCIA O DEL COMPUESTO

Articulus V: SI ÚNICA EXISTENCIA BASTE A TODO EL COMPUESTO

Quaestio VIII: DE LOS TÉRMINOS DE LA MAGNITUD Y DE LA PARVEDAD

Articulus I: SE EXPLICAN LOS PRINCIPIOS Y PRESUPUESTOS DE ESTA CUESTIÓN

Articulus II: DE QUÉ PACTO SE TERMINEN LOS CUERPOS NATURALES SEGÚN LA MAGNITUD

Articulus III: SI SE DÉ TÉRMINO DE PARVEDAD INTRÍNSECO TANTO EN LOS ANIMADOS CUANTO EN LOS INANIMADOS

Liber II: ACERCA DEL LIBRO SEGUNDO DE LOS FÍSICOS DE LA NATURALEZA Y DE LAS CAUSAS

Quaestio IX: DE LA NATURALEZA, DEL ARTE Y DE LO VIOLENTO

Articulus I: SE EXPLICA LA DEFINICIÓN DE LA NATURALEZA

Articulus II: EN CUÁLES SE HALLE LA RAZÓN DE NATURALEZA

Articulus III: SI SEA LEGÍTIMA LA DIFERENCIA CONSTITUIDA ENTRE LOS NATURALES Y LOS ARTIFICIALES

Articulus IV: CÓMO LO VIOLENTO SE DISTINGA DE LO NATURAL

Quaestio X: DE LA CAUSA EN COMÚN

Articulus I: CUÁL SEA LA DEFINICIÓN DE LA CAUSA EN COMÚN Y CUÁLES LAS CONDICIONES DE LA CAUSA

Articulus II: DE CUÁNTUPLE SEA LA CAUSA

Articulus III: SI TODA CAUSA DEBA SER PRIOR, MÁS PERFECTA Y DISTINTA DE SU CAUSADO

Articulus IV: SI LAS CAUSAS RECÍPROCAMENTE SEAN CAUSAS

Articulus V: SI DE DOBLE CAUSA TOTAL PUEDA PENDER EL MISMO EFECTO, O DOS FORMAS INFORMAR LA MISMA MATERIA

Quaestio XI: DE LA CAUSA MATERIAL, FORMAL Y EJEMPLAR

Articulus I: QUÉ SEA LA CAUSA Y LA CAUSALIDAD MATERIAL

Articulus II: QUÉ SEA LA CAUSALIDAD DE LA FORMA Y SU EFECTO

Articulus III: A QUÉ GÉNERO DE CAUSA SE REDUCE LA IDEA O EL EJEMPLAR

Quaestio XII: DE LA CAUSA EFICIENTE

Articulus I: QUÉ SEA LA CAUSA EFICIENTE Y DE CUÁNTUPLE

Articulus II: SI EN LAS CAUSAS CRIADAS EL PRINCIPIO DE EFECTUAR UT QUO SEA ACCIDENTE

Articulus III: SI EL ACCIDENTE NECESITE DE PECULIAR INFLUJO DE LA SUBSTANCIA PARA OPERAR

Articulus IV: CUÁL SEA LA CAUSALIDAD DEL EFICIENTE

Appendix I: De la dimanación.

Quaestio XIII: DEL FIN

Articulus I: SI LA APREHENSIÓN DEL FIN SEA RAZÓN DE CAUSAR O SOLO CONDICIÓN

Articulus II: CUÁL SEA LA CAUSALIDAD DEL FIN

Articulus III: A QUÉ OBJETOS SE EXTIENDA LA CAUSALIDAD DEL FIN, SI SOLO A LOS MEDIOS O TAMBIÉN AL AMOR MISMO DEL FIN

Quaestio XIV: DEL MOVIMIENTO Y DE LA ACCIÓN

Articulus I: SE EXPLICA LA DEFINICIÓN DEL MOVIMIENTO Y SUS CONSTITUTIVOS ESENCIALES

Articulus II: SI EL MOVIMIENTO SE DISTINGA DE LA ACCIÓN Y DE LA PASIÓN, DEL TÉRMINO A QUO Y AD QUEM

Articulus III: QUÉ SEA LA ACCIÓN Y DE CUÁNTUPLE, Y QUÉ SEA SU TÉRMINO FORMAL

Articulus IV: SI LA ACCIÓN TRANSEÚNTE SUBJETIVAMENTE ESTÉ EN EL AGENTE

Quaestio XV: DEL INFINITO

Articulus I: QUÉ SEA EL INFINITO, Y EN QUÉ ESTÉ EL PUNTO DE LA DIFICULTAD

Articulus II: SI IMPLIQUE DARSE EL INFINITO EN ACTO SEGÚN LA CANTIDAD O LA INTENSIÓN

Articulus III: SE DESPACHAN LAS DIFICULTADES Y ARGUMENTOS CONTRA NUESTRA SENTENCIA

Liber III: ACERCA DEL LIBRO CUARTO DE LOS FÍSICOS DEL LUGAR, DEL VACÍO Y DEL TIEMPO

Quaestio XVI: DEL LUGAR Y DEL UBI

Articulus I: QUÉ SEA EL LUGAR EXTRÍNSECO Y SU INMOVILIDAD

Articulus II: QUÉ SEA EL UBI O LUGAR INTRÍNSECO

Articulus III: SI A TODOS LOS CUERPOS CONVENGA ESTAR EN LUGAR Y TENER UBI

Articulus IV: SI DOS CUERPOS PUEDAN PENETRARSE EN EL MISMO LUGAR POR VIRTUD DIVINA

Articulus V: SI IMPLIQUE QUE UN CUERPO ESTÉ EN VARIOS LUGARES CIRCUNSCRIPTIVAMENTE

Quaestio XVII: DEL VACÍO

Articulus I: SI EL VACÍO NATURALMENTE SEA DABLE

Articulus II: SI EL CUERPO EN EL VACÍO PUEDA MOVERSE

Quaestio XVIII: DEL TIEMPO

Articulus I: SI EL TIEMPO SEA ALGO REAL EN EL GÉNERO DE MEDIDA DE LA DURACIÓN

Articulus II: SI LA EXISTENCIA REAL DEL TIEMPO SOLO SE HALLE EN EL INSTANTE O TAMBIÉN EN LAS DEMÁS PARTES

Articulus III: CUÁL SEA EL SUJETO INTRÍNSECO Y EXTRÍNSECO DEL TIEMPO

Liber IV: ACERCA DEL LIBRO QUINTO DE LOS FÍSICOS DE LA DISTINCIÓN, UNIDAD Y CONTRARIEDAD DEL MOVIMIENTO

Quaestio XIX: DE LA UNIDAD Y CONTRARIEDAD DEL MOVIMIENTO

Articulus I: SI LOS GÉNEROS DEL MOVIMIENTO SE TOMEN SEGÚN LOS DIVERSOS PREDICAMENTOS A LOS QUE HAY MOVIMIENTO

Articulus II: A QUÉ PREDICAMENTOS NO SE DÉ MOVIMIENTO PER SE

Articulus III: A QUÉ PREDICAMENTOS SE DÉ MOVIMIENTO PER SE

Articulus IV: DE DÓNDE SE TOME LA UNIDAD NUMÉRICA DEL MOVIMIENTO

Articulus V: CUÁL SEA LA CONTRARIEDAD EN LOS MOVIMIENTOS Y DE DÓNDE SE TOME

Liber V: ACERCA DEL LIBRO SEXTO DE LOS FÍSICOS DE LA DIVISIÓN DEL MOVIMIENTO Y DEL CONTINUO POR PARTES

Quaestio XX: DE LAS PARTES Y DE LOS INDIVISIBLES DEL CONTINUO

Articulus I: QUÉ SEAN LAS PARTES PROPORCIONALES Y LOS INDIVISIBLES

Articulus II: SI LOS INDIVISIBLES Y LAS PARTES PROPORCIONALES SEAN EN ACTO INFINITOS EN EL CONTINUO

Articulus III: SI EL CONTINUO SE COMPONGA DE SOLOS INDIVISIBLES

Quaestio XXI: DE LA INCEPCIÓN Y DESICIÓN DE LAS COSAS

Articulus I: SE EXPLICAN LAS REGLAS DE LA INCEPCIÓN Y DESICIÓN EN LAS PERMANENTES

Articulus II: REGLAS DE LA INCEPCIÓN Y DESICIÓN EN LAS SUCESIVAS Y EN LAS INSTANTÁNEAS Y EN LA QUIETUD

Liber VI: ACERCA DEL LIBRO SÉPTIMO DE LOS FÍSICOS DE LA COMPARACIÓN DE LOS MOVENTES Y DE LOS MÓVILES

Quaestio XXII: DE LAS CONDICIONES REQUERIDAS PARA MOVER

Articulus I: SI TODO LO QUE SE MUEVE, POR OTRO SE MUEVE

Articulus II: SI SE REQUIERA APROXIMACIÓN DEL MOVENTE AL MÓVIL PARA QUE OPERE

Liber VII: ACERCA DEL LIBRO OCTAVO DE LOS FÍSICOS DE LA ETERNIDAD DEL MOVIMIENTO Y DE SU REDUCCIÓN AL PRIMER MOTOR

Quaestio XXIII: DEL MOVIMIENTO DE LAS COSAS NATURALES Y DE LOS PROYECTADOS

Articulus I: SI LOS GRAVES Y LEVES SE MUEVAN POR SÍ O POR PRINCIPIO EXTRÍNSECO

Articulus II: CON QUÉ FUERZA SE MUEVAN LOS PROYECTADOS

Quaestio XXIV: DE LA ETERNIDAD DEL MOVIMIENTO Y DE SU PRIMER MOTOR

Articulus I: SI LAS COSAS PERMANENTES PUDIERON SER DESDE LA ETERNIDAD

SUPONEMOS dos cosas ciertas en la fe: Primero, que el mundo comenzó en el tiempo y de modo semejante su movimiento. Segundo, que Dios no produjo el mundo de necesidad, sino que pudo no producirlo y puede ahora destruirlo. Todas estas cosas son de fe y en Filosofía han de suponerse o más bien suscitarse.

Pues de lo primero consta Gén. 1. 1.: «En el principio hizo Dios el cielo y la tierra», y Ps. 89.: «Antes que los montes fueran hechos o se formara la tierra y el orbe»; Ioan. 37.: «Antes que el mundo fuera hecho, junto a ti». Y esto también está definido en el Concilio Lateranense cuarto. Ni, empero, por razón puede demostrarse que el mundo comenzó en el tiempo, pues esto precisamente pende de la voluntad libre de Dios, como también las razones que por los filósofos se aducen para probar que el mundo es desde la eternidad de ningún modo coaccionan, como luculentamente muestra Santo Tomás 1. p. q. 46. art. 1. y 2., donde también muestra que Aristóteles en este libro habló opinativamente. Pues in 1. Topic. cap. 11. entre los problemas dialécticos pone si el mundo es desde la eternidad. Puede verse también el D. Tomás acerca de esto 2. Contra Gent. desde el cap. 32. hasta el 38. e in 2. dist. 1. q. 1. art. 5. y dist. 2. q. 1. art. 3.

Lo segundo también consta abiertamente por la Escritura que atribuye a la voluntad de Dios la creación de todas las cosas. Ad Eph. 1.: «El que obra todas las cosas según el consejo de su voluntad»; y Apoc. 4, 11: «Tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad eran y fueron creadas». De lo cual pueden verse los teólogos 1. p. q. 19. Si, empero, el mundo pudo tener un inicio de tiempo antes del instante en que ahora fue creado, se responde que pudo, aunque a nosotros se nos oculte la razón de por qué en tal punto fue creado. De lo cual el D. Tomás q. 3. de Potentia art. 14. ad 6.

Supuestas estas cosas, de lo posible solo HAY DIFICULTAD de si pudo el mundo ser creado desde la eternidad, ya cuanto a las cosas permanentes, de las que trataremos en el presente art., ya cuanto a las sucesivas y a las generaciones y corrupciones, de las que hay especial dificultad, de las que trataremos en el art. siguiente.

Cuanto a lo primero PARECE que repugna la creación de las cosas desde la eternidad: Primero, porque entonces no habría un inicio signable de cuándo tal criatura comenzó, porque designado cualquiera, antes fue. Segundo, porque entonces no procedería del no ser, porque nunca fue verdadero decir que no era. Tercero, porque la criatura no sería aniquilable a través de la eternidad. Pues o duraría con duración finita o infinita. Si infinita, en toda aquella no se aniquilaría; si finita, ergo desde la eternidad, cuando comienza, hasta aquella aniquilación solo habría duración finita, y así toda la duración desde la eternidad no sería infinita, porque se comprehendería con términos finitos. Cuarto, Dios no sería libre en el crear si creara desde la eternidad, porque ni antes de crear (suponemos, en efecto, que no se da un antes), ni cuando creara, porque no podía a la vez crear y no crear, ni después, porque al pretérito no hay potencia. Quinto, podría la criatura tener virtud infinita, y si en toda la eternidad se intensificara el calor o la gracia o la ciencia, crecería hasta el infinito, porque la duración sería infinita. Finalmente, la criatura entonces sería infinita en la duración; ergo también en el ser o en la esencia. Se adhieren también dichos de los santos. Pues Agustín 12. de Civit. Dei, cap. 15. dice «que los ángeles no pudieron ser coeternos al creador», y Hugo libro 1. de Sacramentis p. 1. cap. 1.: «Huye», dice, «de la virtud divina que haga algo coeterno a sí». Y comúnmente los santos niegan que la criatura pueda ser coeterna al creador, como Ambrosio, Damasceno y otros. Esta parte la defienden algunos doctores, sobre todo de los antiguos, que pueden verse en los Conimbricenses aquí 8. Phys. cap. 2. q. 6. art. y Carmel. disp. 29. q. 3.

Lo opuesto, con todo, ha de tenerse del todo y se afirma expresamente por Santo Tomás 1. p. q. 46. art. 1. ad 1. y q. 3. de Potentia art. 14., donde resuelve las razones en contrario, y 2. Contra Gent. cap. 38. y opúsc. 27. Es también la sentencia más común de los autores de este tiempo, como puede verse en los Conimbricenses y Carmel. citados.

El FUNDAMENTO ES que no implica ni de parte de Dios que crea ni de parte de la acción misma o creación; ergo etc.

No repugna de parte de Dios que crea, porque la misma potencia tiene desde la eternidad que ahora, y la misma virtud obrando libremente que si obrara por necesidad de naturaleza. Pero ahora puede crear el mundo, y si obrara por necesidad de naturaleza, desde la eternidad crearía, como el sol, si fuera desde la eternidad, desde la eternidad iluminaría, como enseña Agustín 6. de Trinit. cap. 1. Ergo de parte de Dios ni falta la potencia ni hay alguna repugnancia.

No repugna de parte de la criatura, porque no es menos posible desde la eternidad que ahora; ni, en efecto, empezó en el tiempo a ser posible, ni hay alguna incomposibilidad de ella con la eternidad, como se mostrará en las soluciones de los argumentos, ya porque de hecho se dan criaturas eternas a parte post, como las criaturas incorruptibles, ergo pueden darse a parte ante; ya porque, aunque las criaturas fueran desde la eternidad, no serían empero eternas con eternidad por esencia, sino que en su propia duración creada coexistirían a la eternidad misma a parte ante, como ahora coexisten algunas a parte post.

No repugna de parte de la acción misma, porque la acción de Dios no es por movimiento y sucesión, sino en instante, y así no requiere tiempo, sino que puede ser antes de todo tiempo. Ni menos por aquella acción dependería la criatura de Dios libremente, porque por la voluntad de Dios que obra ad extra recibiría un ser limitado y dependiente y se haría de la nada y del no ser, no porque el no ser antecediera por duración, sino por prioridad de naturaleza, en cuanto aquella criatura no sería de sí, sino de otro y de Dios que causa. Ergo se salvaría toda la razón de creación.

Al primero, pues, desde el principio SE RESPONDE que no habría que asignar un principio de incepción en la duración, sino un principio de origen y de causalidad; esto, en efecto, solo es de razón de la creación, como enseña Santo Tomás q. 3. de Potentia art. 14. ad 8. in 2. loco. Por lo cual, si la cosa se hiciera desde la eternidad, procedería sin inicio de duración, como las cosas incorruptibles reciben duración sin fin, y así recibiría entonces la duración de modo opuesto al tiempo, esto es sin incepción, sino de existir siempre, con dependencia con todo de otro, en lo cual diferiría de la procesión de las Personas divinas, que sin dependencia proceden en la eternidad esencial misma, no en la participada. La criatura, empero, desde la eternidad tendría infinitud de duración participada, y así carecería de inicio, porque el inicio se opone a la infinitud, como la cantidad infinita carece de inicio y de fin. Por lo cual allí no se distinguirían la producción y la conservación, porque por esto mismo de que procedería sin inicio, procedería conservada y a la vez sería producida y conservada, porque sin inicio de duración procedería solo por el principio de causalidad y de origen.

Al segundo se responde por Santo Tomás en el lugar citado de Potentia ad 7., que entonces el no ser precedería al ser no por duración, sino por naturaleza, porque si se la dejara a sí, nada sería, y porque no se produce de algo preexistente, verdaderamente no tiene el ser sino de otro, pero por dependencia de él; la cual solución prosigue ampliamente el opúsc. 27. citado. Y así aquella duración difiere de la eternidad de Dios, porque esta no solo carece de inicio de duración, sino también de causalidad y de origen de otro y es toda a la vez. Aquella, empero, es de otro y puede faltar.

Al tercero se responde que, por la suposición de la creación desde la eternidad, aquella cosa no puede aniquilarse sino en el tiempo. Como, en efecto, por la suposición de que la cosa se crea, en el mismo instante no puede aniquilarse, así por esto de que se crea sin inicio de duración es preciso que dure sin inicio, y por tanto con alguna duración infinita. De lo cual véase el Mag. Soto aquí 8. Phys. q. 2. concl. 3. coroll., Suárez disp. 20. Metaph. sect. 5., porque lo mismo es ser creado sin inicio de duración que ser creado con duración infinita o con una conservación que no tiene principio de duración, puesto que entonces la conservación y la producción son lo mismo; por la suposición, empero, de que Dios conserva, mientras conserva no puede aniquilar. Si, empero, con esto puede estar el movimiento desde la eternidad, lo diremos en el art. siguiente. Cuando, empero, dice el D. Tomás en la cuestión citada de Potentia ad 3., que la variabilidad excluye la eternidad, pero no la duración infinita, se inteligie que tiene variabilidad tanto para desistir, pero en el tiempo, no desde la eternidad y en duración infinita, cuanto para existir, porque se produce del no ser al ser, lo cual no tiene la eternidad.

Al cuarto se responde que Dios crearía libremente desde la eternidad, también mientras de hecho creara, porque puede no crear absolutamente, aunque por la suposición de que crea no esté el no crear, no solo si creara desde la eternidad, sino también ahora; y por la suposición de que crea sin inicio de duración no puede no conservar sin fin a parte ante, y esto es no poder aniquilar por duración infinita, esto es por duración sin fin a parte ante.

Y cuando se dice que antecedente a la creación no puede no crear, distingo: antecedencia de duración, pase; antecedencia de naturaleza y de origen, niego; de otro modo, si no fuera libre para aquella antecedencia, crearía necesariamente y no podría diferir, como de hecho dilató hasta el tiempo.

Al quinto se responde ante todo que no concluye que la cosa no pueda ser creada desde la eternidad, sino que no pueda obrar desde la eternidad, ni de cualquier operación, sino de aquella que es con movimiento y aumento o intensión, de lo cual trataremos en el art. siguiente. Entretanto diremos que ninguna cualidad puede intensificarse en acto hasta el infinito, aunque fuera desde la eternidad, porque el infinito en acto de ningún modo es pertransible, y como dice el D. Tomás 2. Contra Gent. cap. 38. ad 3., si el mundo siempre hubiera sido, en todas las circulaciones no habría que tomar una primera, y así tampoco tránsito, que siempre exige dos extremos. La cual autoridad, como veremos en el art. siguiente, prueba que no puede darse movimiento desde la eternidad, porque el movimiento exige tránsito e incepción y fin entre algunos extremos, lo cual todo no puede ser desde la eternidad, y por consiguiente tampoco por movimiento u operación podría alguna cualidad aumentarse hasta el infinito, porque el movimiento no puede ser desde la eternidad, sino que necesariamente es con tiempo. Y así como, si se dieran infinitas generaciones, se exceptúa la generación de los hombres para que no se den infinitas almas separadas, así si se diera un movimiento de intensión infinito por toda la eternidad, no se daría permanencia de la cualidad intensa, para que no se dé un infinito en acto, sino que aquella cualidad transitaría y se corrompería en sus partes.

Al sexto se responde que la infinitud en la duración no arguye infinitud en el ser o en la virtud de la cosa que dura, sino en la acción y virtud que la conserva en el ser, porque la duración, como sea continuación de la existencia, es algo que conviene a la cosa no por lo propio, sino por participación del agente. De donde que algunas criaturas duren hasta el infinito a parte post no arguye infinitud en la esencia.

A las autoridades de los Padres se dice por el D. Tomás q. 3. de Potentia art. 14. ad 1. y opúsc. 27. que se inteligie que las criaturas no son coeternas al creador con eternidad propia y esencial, como es el atributo de eternidad en Dios, por cuya razón dice Boecio libro 5. de Consolat. prosa última, que aunque el mundo siempre hubiera sido, no sería coeterno a Dios. Y así rectamente infieren los Padres que el Hijo de Dios no es criatura, porque es eterno con eternidad propia, lo cual a ninguna criatura conviene. Las más de las veces también los santos hablan de las criaturas según que de hecho comenzaron y fueron creadas, no de lo posible.

Articulus II: SI REPUGNE QUE LAS COSAS SUCESIVAS HAYAN SIDO DESDE LA ETERNIDAD

Articulus III: QUÉ DEMUESTRE EL FILÓSOFO DE DIOS POR FUERZA DEL MOVIMIENTO

Quaestio XXV: DE LA SUBORDINACIÓN DE LA CAUSA SEGUNDA A LA PRIMERA

Articulus I: QUÉ SEA EL CONCURSO SIMULTÁNEO, Y CÓMO SE DISTINGA DEL CONCURSO DE LA CAUSA PRIMERA

Articulus II: SI SE DÉ CONCURSO REAL Y FÍSICO PREVIO EN LA CAUSA QUE LA DETERMINA A CAUSAR

Articulus III: SE RESUELVEN LAS DIFICULTADES ACERCA DE LO PREMISSO

Articulus IV: SI LA CAUSA POR ACCIDENTE, COMO EL CASO Y LA FORTUNA, SE HALLE EN LA SUBORDINACIÓN DE LAS CAUSAS

Quaestio XXVI: DE LOS INSTRUMENTOS

Articulus I: CUÁL SEA LA PROPIA DIFERENCIA DE LA CAUSA INSTRUMENTAL DE LA PRINCIPAL

Articulus II: SI EN TODO INSTRUMENTO SE REQUIERA ALGUNA PROPIA OPERACIÓN AL EFECTO DEL AGENTE PRINCIPAL

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