Cursus Philosophicus Thomisticus, Prima Pars Philosophiae Naturalis
John of St. Thomas (1589–1644)
Prima pars philosophiae naturalis (de ente mobili in communi) of the Cursus Philosophicus Thomisticus of John of St. Thomas (Joannes a Sancto Thoma), from the Reiser edition (Marietti, Turin, 1930), Reiser tomus II-I, pars prima.
Preface I: Lectoribus
Preface II: Proemium
Preface III: Ordo Primae Partis Philosophiae
Quaestio I: De scientia philosophiae et ordine cognoscendi
Articulus I: UTRUM ENS MOBILE SIT OBIECTUM FORMALE PHILOSOPHIAE
Articulus II: SI LA FILOSOFÍA SEA DE UNA ESPECIE ÁTOMA EN RAZÓN DE CIENCIA
Articulus III: SI LO MÁS UNIVERSAL, Y POR TANTO EL ENTE MISMO COMO TAL, SEA LO PRIMERO CONOCIDO POR NUESTRO INTELECTO
Liber I: ACERCA DEL LIBRO PRIMERO DE LOS FÍSICOS DE LOS PRINCIPIOS DE LAS COSAS NATURALES
Quaestio II: DE LOS PRINCIPIOS DE LAS COSAS NATURALES EN COMÚN
Articulus I: QUÉ SEA EL PRINCIPIO DE LA COSA NATURAL Y CÓMO SE DEFINA
Articulus II: SI LOS PRIMEROS PRINCIPIOS SEAN CONTRARIOS
Articulus III: SI LOS PRINCIPIOS NATURALES SEAN SOLO TRES
Quaestio III: DE LOS PRINCIPIOS EN PARTICULAR Y PRIMERO DE LA MATERIA PRIMA
Articulus I: SI SEA Y QUÉ SEA LA MATERIA PRIMA
Articulus II: SI LA MATERIA PRIMA DE SÍ ASÍ SEA PURA POTENCIA, QUE CAREZCA DE TODO ACTO FORMAL Y ENTITATIVO
Articulus III: SI LA MATERIA PUEDA EXISTIR SIN TODA FORMA, AL MENOS DE POTENCIA ABSOLUTA
Articulus IV: SE EXPLICAN LAS CONDICIONES PROPIAS DE LA MATERIA PRIMA
Quaestio IV: DE LA FORMA QUE ES PRINCIPIO DEL ENTE NATURAL
Articulus I: QUÉ SEA LA FORMA Y CÓMO SE CONTENGA EN LA POTENCIA DE LA MATERIA Y SE EDUZCA DE AQUELLA
Articulus II: CUÁLES FORMAS SE EDUZCAN DE LA POTENCIA DE LA MATERIA
Quaestio V: DE LA PRIVACIÓN
Articulus I: QUÉ SEA LA PRIVACIÓN, SEGÚN QUE ES PRINCIPIO DEL ENTE NATURAL
Articulus II: SI EN LA MATERIA HAYA SOLO UNA PRIVACIÓN O VARIAS
Quaestio VI: DEL TODO COMPUESTO SUBSTANCIAL
Articulus I: CUÁLES SEAN LAS PARTES SUBSTANCIALES QUE COMPONEN EL TODO
Articulus II: SI EL TODO SE DISTINGA DE LAS PARTES TOMADAS A LA VEZ
Articulus III: QUÉ SEA LA UNIÓN DE LAS PARTES EN EL TODO
Quaestio VII: DE LA SUBSISTENCIA Y DE LA EXISTENCIA
Articulus I: QUÉ SEA LA SUBSISTENCIA QUE CONVIENE AL COMPUESTO MISMO
Articulus II: CÓMO LAS ACCIONES CONVENGAN A LOS SUPUESTOS
Articulus III: SI LA SUBSISTENCIA EN LAS COSAS COMPUESTAS SEA ÚNICO TÉRMINO SIMPLE O COMPUESTO DE VARIAS SUBSISTENCIAS
Articulus IV: SI LA EXISTENCIA SE DISTINGA A PARTE REI DE LA ESENCIA O DEL COMPUESTO
Articulus V: SI ÚNICA EXISTENCIA BASTE A TODO EL COMPUESTO
Quaestio VIII: DE LOS TÉRMINOS DE LA MAGNITUD Y DE LA PARVEDAD
Articulus I: SE EXPLICAN LOS PRINCIPIOS Y PRESUPUESTOS DE ESTA CUESTIÓN
Articulus II: DE QUÉ PACTO SE TERMINEN LOS CUERPOS NATURALES SEGÚN LA MAGNITUD
Articulus III: SI SE DÉ TÉRMINO DE PARVEDAD INTRÍNSECO TANTO EN LOS ANIMADOS CUANTO EN LOS INANIMADOS
Liber II: ACERCA DEL LIBRO SEGUNDO DE LOS FÍSICOS DE LA NATURALEZA Y DE LAS CAUSAS
Quaestio IX: DE LA NATURALEZA, DEL ARTE Y DE LO VIOLENTO
Articulus I: SE EXPLICA LA DEFINICIÓN DE LA NATURALEZA
Articulus II: EN CUÁLES SE HALLE LA RAZÓN DE NATURALEZA
Articulus III: SI SEA LEGÍTIMA LA DIFERENCIA CONSTITUIDA ENTRE LOS NATURALES Y LOS ARTIFICIALES
Articulus IV: CÓMO LO VIOLENTO SE DISTINGA DE LO NATURAL
Quaestio X: DE LA CAUSA EN COMÚN
Articulus I: CUÁL SEA LA DEFINICIÓN DE LA CAUSA EN COMÚN Y CUÁLES LAS CONDICIONES DE LA CAUSA
Articulus II: DE CUÁNTUPLE SEA LA CAUSA
Articulus III: SI TODA CAUSA DEBA SER PRIOR, MÁS PERFECTA Y DISTINTA DE SU CAUSADO
Articulus IV: SI LAS CAUSAS RECÍPROCAMENTE SEAN CAUSAS
Articulus V: SI DE DOBLE CAUSA TOTAL PUEDA PENDER EL MISMO EFECTO, O DOS FORMAS INFORMAR LA MISMA MATERIA
Quaestio XI: DE LA CAUSA MATERIAL, FORMAL Y EJEMPLAR
Articulus I: QUÉ SEA LA CAUSA Y LA CAUSALIDAD MATERIAL
Articulus II: QUÉ SEA LA CAUSALIDAD DE LA FORMA Y SU EFECTO
Articulus III: A QUÉ GÉNERO DE CAUSA SE REDUCE LA IDEA O EL EJEMPLAR
Quaestio XII: DE LA CAUSA EFICIENTE
Articulus I: QUÉ SEA LA CAUSA EFICIENTE Y DE CUÁNTUPLE
Articulus II: SI EN LAS CAUSAS CRIADAS EL PRINCIPIO DE EFECTUAR UT QUO SEA ACCIDENTE
Articulus III: SI EL ACCIDENTE NECESITE DE PECULIAR INFLUJO DE LA SUBSTANCIA PARA OPERAR
Articulus IV: CUÁL SEA LA CAUSALIDAD DEL EFICIENTE
Appendix I: De la dimanación.
Quaestio XIII: DEL FIN
Articulus I: SI LA APREHENSIÓN DEL FIN SEA RAZÓN DE CAUSAR O SOLO CONDICIÓN
Articulus II: CUÁL SEA LA CAUSALIDAD DEL FIN
Articulus III: A QUÉ OBJETOS SE EXTIENDA LA CAUSALIDAD DEL FIN, SI SOLO A LOS MEDIOS O TAMBIÉN AL AMOR MISMO DEL FIN
Quaestio XIV: DEL MOVIMIENTO Y DE LA ACCIÓN
Articulus I: SE EXPLICA LA DEFINICIÓN DEL MOVIMIENTO Y SUS CONSTITUTIVOS ESENCIALES
Articulus II: SI EL MOVIMIENTO SE DISTINGA DE LA ACCIÓN Y DE LA PASIÓN, DEL TÉRMINO A QUO Y AD QUEM
Articulus III: QUÉ SEA LA ACCIÓN Y DE CUÁNTUPLE, Y QUÉ SEA SU TÉRMINO FORMAL
Articulus IV: SI LA ACCIÓN TRANSEÚNTE SUBJETIVAMENTE ESTÉ EN EL AGENTE
Quaestio XV: DEL INFINITO
Articulus I: QUÉ SEA EL INFINITO, Y EN QUÉ ESTÉ EL PUNTO DE LA DIFICULTAD
Articulus II: SI IMPLIQUE DARSE EL INFINITO EN ACTO SEGÚN LA CANTIDAD O LA INTENSIÓN
Articulus III: SE DESPACHAN LAS DIFICULTADES Y ARGUMENTOS CONTRA NUESTRA SENTENCIA
Liber III: ACERCA DEL LIBRO CUARTO DE LOS FÍSICOS DEL LUGAR, DEL VACÍO Y DEL TIEMPO
Quaestio XVI: DEL LUGAR Y DEL UBI
Articulus I: QUÉ SEA EL LUGAR EXTRÍNSECO Y SU INMOVILIDAD
Articulus II: QUÉ SEA EL UBI O LUGAR INTRÍNSECO
Articulus III: SI A TODOS LOS CUERPOS CONVENGA ESTAR EN LUGAR Y TENER UBI
Articulus IV: SI DOS CUERPOS PUEDAN PENETRARSE EN EL MISMO LUGAR POR VIRTUD DIVINA
Articulus V: SI IMPLIQUE QUE UN CUERPO ESTÉ EN VARIOS LUGARES CIRCUNSCRIPTIVAMENTE
Quaestio XVII: DEL VACÍO
Articulus I: SI EL VACÍO NATURALMENTE SEA DABLE
Articulus II: SI EL CUERPO EN EL VACÍO PUEDA MOVERSE
Quaestio XVIII: DEL TIEMPO
Articulus I: SI EL TIEMPO SEA ALGO REAL EN EL GÉNERO DE MEDIDA DE LA DURACIÓN
Articulus II: SI LA EXISTENCIA REAL DEL TIEMPO SOLO SE HALLE EN EL INSTANTE O TAMBIÉN EN LAS DEMÁS PARTES
Articulus III: CUÁL SEA EL SUJETO INTRÍNSECO Y EXTRÍNSECO DEL TIEMPO
Liber IV: ACERCA DEL LIBRO QUINTO DE LOS FÍSICOS DE LA DISTINCIÓN, UNIDAD Y CONTRARIEDAD DEL MOVIMIENTO
Quaestio XIX: DE LA UNIDAD Y CONTRARIEDAD DEL MOVIMIENTO
Articulus I: SI LOS GÉNEROS DEL MOVIMIENTO SE TOMEN SEGÚN LOS DIVERSOS PREDICAMENTOS A LOS QUE HAY MOVIMIENTO
Articulus II: A QUÉ PREDICAMENTOS NO SE DÉ MOVIMIENTO PER SE
Articulus III: A QUÉ PREDICAMENTOS SE DÉ MOVIMIENTO PER SE
Articulus IV: DE DÓNDE SE TOME LA UNIDAD NUMÉRICA DEL MOVIMIENTO
Articulus V: CUÁL SEA LA CONTRARIEDAD EN LOS MOVIMIENTOS Y DE DÓNDE SE TOME
Liber V: ACERCA DEL LIBRO SEXTO DE LOS FÍSICOS DE LA DIVISIÓN DEL MOVIMIENTO Y DEL CONTINUO POR PARTES
Quaestio XX: DE LAS PARTES Y DE LOS INDIVISIBLES DEL CONTINUO
Articulus I: QUÉ SEAN LAS PARTES PROPORCIONALES Y LOS INDIVISIBLES
Articulus II: SI LOS INDIVISIBLES Y LAS PARTES PROPORCIONALES SEAN EN ACTO INFINITOS EN EL CONTINUO
Articulus III: SI EL CONTINUO SE COMPONGA DE SOLOS INDIVISIBLES
Quaestio XXI: DE LA INCEPCIÓN Y DESICIÓN DE LAS COSAS
Articulus I: SE EXPLICAN LAS REGLAS DE LA INCEPCIÓN Y DESICIÓN EN LAS PERMANENTES
Articulus II: REGLAS DE LA INCEPCIÓN Y DESICIÓN EN LAS SUCESIVAS Y EN LAS INSTANTÁNEAS Y EN LA QUIETUD
Liber VI: ACERCA DEL LIBRO SÉPTIMO DE LOS FÍSICOS DE LA COMPARACIÓN DE LOS MOVENTES Y DE LOS MÓVILES
Quaestio XXII: DE LAS CONDICIONES REQUERIDAS PARA MOVER
Articulus I: SI TODO LO QUE SE MUEVE, POR OTRO SE MUEVE
Articulus II: SI SE REQUIERA APROXIMACIÓN DEL MOVENTE AL MÓVIL PARA QUE OPERE
Puede inteligirse una doble aproximación entre el movente y lo móvil: Una formal, que se llama inmediación de supuesto, como cuando la substancia misma del agente está próxima a lo paciente; otra virtual, que se llama inmediación de virtud, como cuando la virtud del agente se difunde a algo distante, donde la virtud misma está presente, y no la substancia misma. Y de una y otra procede la DIFICULTAD, a saber si se requiera la inmediación de supuesto respecto de aquello de donde comienza el movimiento, y en segundo lugar si por la virtud difundida deba obrar antes en lo próximo que en lo distante.
Hay, pues, ALGUNOS AUTORES que estiman en absoluto que no se requiere aproximación, porque piensan que algo puede obrar en lo distante sin obrar en lo próximo, los cuales son citados por los Conimbricenses aquí 7. Phys. cap. 2. q. 1. art. 2. En cambio Escoto in 1. dist. 37. cuestión única1 no siente en absoluto que algo pueda obrar en lo distante sin obrar en lo próximo, sino que las cualidades difundidas por el agente distante no producen la substancia, tampoco como instrumentos, sino que, puestas aquellas disposiciones, se produce la substancia en la parte distante sin que se produzca en el medio.
NO OBSTANTE, ha de tenerse del todo la sentencia opuesta, que es expresa de Aristóteles en este libro 7. cap. 2.2 y allí la prueba ampliamente el Divino Tomás lect. 3.3 y 1. p. q. 8. art. 1. y 3. Contra Gent. cap. 68.
La cual sentencia contiene dos cosas: La primera es que en todo agente se requiere aproximación o inmediación de supuesto respecto de su primer efecto y por consiguiente respecto de lo paciente, si el efecto se educe de lo paciente; que si no se educe de lo paciente, como en la creación, el agente será inmediato al efecto mismo.
La segunda es que en los agentes que difunden su virtud a lo remoto es preciso que obren antes en lo próximo, y así respecto de todo efecto debe darse algún contacto o proximidad del agente al menos virtual. Y comúnmente siguen al Filósofo todos sus intérpretes. Y además de la prueba aducida por el Filósofo por inducción en todo género de movimiento — vemos, en efecto, en todo movimiento de alteración y de aumento y en el movimiento local que se hace por impulso o tracción, que siempre se halla algún contacto entre el movente y lo paciente que inmediatamente es movido —, ulteriormente también se prueba la necesidad de este contacto, porque de otro modo no habría de dónde limitar la esfera de actividad en los agentes; podría, en efecto, cualquier agente obrar a toda distancia. Si, en efecto, sin transmisión de la virtud por el medio puede obrar en algo que dista dos palmos, ¿por qué no podrá de modo semejante obrar en lo que dista dos millas, o en cualquier otro sin término, puesto que no depende del medio para que obre la virtud?
Y si dijeras que no menos se sigue aquello en nuestra sentencia, porque la difusión de la virtud no se hace por esto de que transite de sujeto a sujeto, sino por esto de que se multiplique de una parte del sujeto a otra, y así cualquiera parte podrá igualmente obrar en otra e imprimir toda su virtud. ¿Cuál es, pues, la razón de que no pueda hacerse esta multiplicación a cualquier distancia sin término?
Se responde que todo agente que difunde su virtud la difunde uniformemente difforme por el medio, y cuanto más se aleja la virtud difundida de su agente, más se debilita hasta el no grado; cuya razón se explicará más ampliamente en los libros De generatione.4 Basta ahora advertir que la acción procede uniformemente difforme y más y más se debilita, tanto por la resistencia de lo paciente cuanto por el modo mismo de recibir, porque la virtud en un sujeto extraño se recibe de modo más imperfecto, y por consiguiente obra más débilmente, si no es restaurada por el agente propio, y por consiguiente, si se multiplica a un sujeto más distante, cualquiera parte obra más débilmente y recibe más débilmente tal virtud hasta el no grado.
La RAZÓN, EMPERO, A PRIORI de que se requiera la aproximación del agente a lo paciente para que el efecto progrese del agente es que el agente que educe la forma de lo paciente la educe como unida o inherente a aquel, y así el efecto sale del concurso de lo paciente y del agente. Es preciso, pues, que la virtud esté conjunta a lo paciente, para que produzca un efecto conjunto a aquel. De donde, si difunde su virtud a lo remoto, aquella virtud que allí se pone también debe salir del agente y de lo paciente, pues se difunde como unida a lo paciente. Ergo debe suponer tal paciente unido al agente. Finalmente, no puede el agente obrar acerca de una materia no sujeta a sí y determinada respecto de sí. No hay, empero, otro modo de determinar y sujetar la materia al agente sino según el contacto y la proximidad; lo que, en efecto, está remoto y distante no tiene de dónde determinarse a este agente más bien que a aquel, pues respecto de él ninguna conjunción tiene, ni de unión ni de proximidad, por la que a aquel se determine.
Y si dijeras: ¿Cómo basta que la virtud del agente sea contigua a lo paciente, puesto que de una superficie a otra no transita la acción, por esto de que es accidente y no puede transitar de un sujeto a otro? Ergo se requeriría que la virtud sea inherente al paciente mismo, para que de él elicie la acción, y no solo contigua a él. Que si se dijera que el agente comunica a lo paciente una virtud que inhiera en el paciente mismo, en esto mismo está la dificultad de cómo aquella virtud se comunica a lo paciente, puesto que aquella virtud no transita de sujeto a sujeto, ni la acción que la comunica; ergo para que se produzca en lo paciente y se le comunique, queda el mismo argumento en su fuerza. Se responde que para producir la acción y el efecto en lo paciente no se requiere sino que la virtud productora sea contigua y conjunta a lo paciente, y no inherente a él. Más aún, lo paciente debe ser distinto del agente para ser movido por él, no porque la acción transite de sujeto a sujeto ni la virtud difundida, sino porque en otro sujeto no procede del agente sino en el paciente conjunto, del que se educe, y así tiene un solo sujeto, no tránsito de uno a otro. Pero con todo no puede producirse una virtud recibida en materia distante, sino en la próxima, porque lo distante, como no esté conjunto al agente mismo, no se determina respecto de aquel ni se le sujeta, y por consiguiente no concurre con él a recibir la acción y la virtud.
DE LO CUAL SE SIGUE por qué respecto de Dios nada puede ser distante, porque Dios mira todas las cosas como efecto, nada como sujeto presupuesto que el efecto no sea. Y porque cualquier efecto de tal modo depende en el ser de Dios que por suspensión del concurso puede aniquilarse, por eso todo lo que tiene ser es inmediatamente del concurso de Dios, y no mediante un concurso difundido fuera de sí por la criatura, porque ningún concurso de la criatura es tal que por su suspensión pueda aniquilarse la cosa. Es, pues, todo ente inmediatamente próximo a Dios, y dentro de cualquier cosa está Dios por la suma dependencia de Dios tanto de parte de la forma cuanto de parte del sujeto y de todo el ser, lo cual ninguna criatura tiene. Que si algo obrara en lo distante antes que en lo próximo, no es porque obre en algo distante de sí, sino distante respecto de alguna criatura, no empero respecto de sí, que está en todas partes.
SE RESUELVEN LOS ARGUMENTOS.
El primer argumento se deduce de varias experiencias por las que parece que algo obra antes en lo distante que en lo próximo, como en el lebete puesto al fuego las partes superiores del agua están más cálidas, el fondo, empero, del lebete, que está más próximo al fuego, se enfría; el fuego acomete el azufre o la pez lejanamente distante, no el aire intermedio; el sol genera muchas cosas en la tierra que no en el medio, ni por cualidad difundida, porque lo que se genera es substancia; el torpedo hace temblar la mano del pescador, no la cuerda; y los ojos fascinantes imprimen una mala cualidad a los niños, y no al aire intermedio; y el imán atrae el hierro distante, y no el cuerpo próximo; finalmente la fantasía que reside en la cabeza mueve el apetito, que está en el corazón, y otras partes del cuerpo distantes, y no otras intermedias.
Se confirma porque lo cálido como de cuatro aplicado a un medio que tiene semejante cualidad como de cuatro no obra en aquel, porque no puede ulterior intensificarlo, porque no puede obrar más allá de cuatro, y con todo obra en lo paciente ulterior distante, que no tiene el calor como de cuatro, como también admitimos arriba q. 8.5 Ergo puede obrar en lo distante antes que en lo próximo.
SE RESPONDE que todas aquellas experiencias se resuelven con una única solución, que tradita el D. Tomás 7. Phys. lect. 4.6 y in 2. dist. 15. q. 1. art. 2. ad 6.,7 donde dice «que la acción de cualquier agente que tiene sitio se recibe antes en el medio que en el término. No es preciso, con todo, que se reciba en uno y otro del mismo modo, sino según lo que exige la disposición de uno y otro, como pone el ejemplo el Comentador 8. Phys. del pez que, retenido en la red, entumece la mano, además de que no entumece la red, que no es capaz de entumecimiento, y con todo según algún modo la red es alterada por la virtud del pez. Así también es preciso que las virtudes de las estrellas superiores se reciban antes en los orbes medios que en los cuerpos inferiores, aunque no tengan los mismos efectos en una y otra parte». Así el D. Tomás. Por lo cual en todos estos los efectos que manifiestamente aparecen se hacen en lo distante, pero con todo la virtud que se difunde transita antes por el medio, aunque no tenga en aquel un efecto semejante al que en los remotos por la desemejante disposición, como el fuego no inflama el aire próximo porque es más húmedo, inflama empero el azufre distante porque es más seco, transitando con todo el calor por el aire. Y la luz del sol efectúa mayor calor en la tierra que en el medio, porque más se condensan los rayos en la tierra que en el medio, y genera diversas cosas en la tierra por la diversa disposición que en el medio por el que transita la virtud, como también el imán, el torpedo, los ojos fascinantes emiten sus cualidades por los medios, aunque hagan el efecto solo donde hallan proporción y capacidad. Y de modo semejante la fantasía imprime en el apetito y en otras partes del cuerpo distantes, porque no en todas hay la misma disposición y temperamento para que se muevan del mismo modo, aunque la virtud movente y los espíritus que se excitan desciendan por las partes más próximas a aquellas más remotas.8 Otros, con todo, quieren que aquella moción se haga por simpatía o radicación de las potencias en la misma alma, de lo cual trataremos en los libros De anima.9 De modo semejante en el lebete puesto al fuego es cierto que el calor que está en las partes superiores del agua transita por el fondo del lebete, pero con todo, enrarecida el agua por el calor en la parte inferior,10 da lugar al agua más fría que está en la parte superior, que es más densa y más grave, para que descienda al fondo y lo enfríe, permaneciendo cálidas las partes superiores. Si, con todo, está largo tiempo al fuego, todo se hace cálido.
A la confirmación se responde que en aquel caso el agente o conserva el calor como de cuatro que halla en el medio, y así obra en aquel conservando y en las restantes partes alterando, o se conjuga con aquel calor que está en el medio, y uno y otro calor por modo de uno obra en las partes que no tienen tanto calor, y así nunca obra en lo remoto sin obrar antes en lo próximo.11
Se argumenta en segundo lugar: Porque por virtud divina puede algo obrar en lo distante antes que en lo próximo. Ergo aquella condición no se requiere esencialmente, sino solo por razón del orden natural. No hay, empero, razón de que tal orden no pueda ser vencido y suplido por alguna causa natural. Los mismos inconvenientes, en efecto, se siguen si se vence sobrenaturalmente o si naturalmente.
Se confirma porque vemos que algunas cosas se mueven en ausencia o distancia de sus agentes sin virtud difundida por el medio, como la saeta impelida se mueve en la parte distante, y de modo semejante el grave se mueve hacia abajo sin ninguna moción actual del que genera. Y finalmente, si alguien pone la mano a la puerta del horno, se calienta por el fuego del horno; si, empero, se cierra la puerta, al punto cesa el calor en la mano. Ergo es signo de que el aire no calentaba inmediatamente, sino el fuego.
SE RESPONDE que esta condición de aproximación puede ser suplida por Dios, y no es esencialmente requerida, sino naturalmente por la limitación de la virtud de los agentes naturales, por esto de que la virtud limitada no solo produce efectos limitados, sino que también en el modo mismo de producir está limitada. Y por eso no puede obrar a cualquier distancia sin límite, sino en materia determinada; de otro modo no se determinará más a una que a otra, como no puede la forma informar cualquier materia, sino aquella que mediante las disposiciones se le aproxima y se le sujeta. Dios, empero, puede suplir esta determinación, porque su virtud toca en todas partes, y así puede con su concurso sujetar a la causa creada no solo la materia conjunta y aplicada, sino también la distante, porque respecto del concurso de Dios nada es distante.
Y así no se siguen los mismos inconvenientes si Dios quiere concurrir con la causa creada sin ligazón a tal modo connatural de ella respecto de la materia próxima a sí y conjunta.
A la confirmación se responde que en el impulso de la saeta la virtud del que impele no solo está en el aire próximo, sino también en el aire de la saeta y en el aire que la lleva, el cual aire, con todo, fue primero impelido por el flechero, e impelió las partes siguientes y aquellas otras, y así siempre transitó la virtud por el medio. Pero porque es virtud de suyo transeúnte, cuando está en las partes siguientes desiste de estar en las anteriores. El aire, en efecto, primero dividido por la saeta de nuevo se recierra en sí y descansa, transitando ulterior el impulso. En los graves, empero, el movimiento no se hace por una virtud emitida de nuevo por el que genera, sino por la naturaleza misma impresa desde el principio, de la cual por dimanación origina el movimiento, no por una acción nueva, como12 diremos en la cuestión siguiente, art. 1. Y al último, del fuego del horno, decimos que, cerrada la puerta, al punto se debilita el calor que está en el aire como en sujeto extraño, y la mano siente la debilitación del calor hasta que totalmente es corrompido por los contrarios o se temperatura; de donde no se sigue que no calentaba por el medio.