Cursus Philosophicus Thomisticus, Prima Pars Philosophiae Naturalis
John of St. Thomas (1589–1644)
Prima pars philosophiae naturalis (de ente mobili in communi) of the Cursus Philosophicus Thomisticus of John of St. Thomas (Joannes a Sancto Thoma), from the Reiser edition (Marietti, Turin, 1930), Reiser tomus II-I, pars prima.
Preface I: Lectoribus
Preface II: Proemium
Preface III: Ordo Primae Partis Philosophiae
Quaestio I: De scientia philosophiae et ordine cognoscendi
Articulus I: UTRUM ENS MOBILE SIT OBIECTUM FORMALE PHILOSOPHIAE
Articulus II: SI LA FILOSOFÍA SEA DE UNA ESPECIE ÁTOMA EN RAZÓN DE CIENCIA
Articulus III: SI LO MÁS UNIVERSAL, Y POR TANTO EL ENTE MISMO COMO TAL, SEA LO PRIMERO CONOCIDO POR NUESTRO INTELECTO
Liber I: ACERCA DEL LIBRO PRIMERO DE LOS FÍSICOS DE LOS PRINCIPIOS DE LAS COSAS NATURALES
Quaestio II: DE LOS PRINCIPIOS DE LAS COSAS NATURALES EN COMÚN
Articulus I: QUÉ SEA EL PRINCIPIO DE LA COSA NATURAL Y CÓMO SE DEFINA
Articulus II: SI LOS PRIMEROS PRINCIPIOS SEAN CONTRARIOS
Articulus III: SI LOS PRINCIPIOS NATURALES SEAN SOLO TRES
Quaestio III: DE LOS PRINCIPIOS EN PARTICULAR Y PRIMERO DE LA MATERIA PRIMA
Articulus I: SI SEA Y QUÉ SEA LA MATERIA PRIMA
Articulus II: SI LA MATERIA PRIMA DE SÍ ASÍ SEA PURA POTENCIA, QUE CAREZCA DE TODO ACTO FORMAL Y ENTITATIVO
Articulus III: SI LA MATERIA PUEDA EXISTIR SIN TODA FORMA, AL MENOS DE POTENCIA ABSOLUTA
Articulus IV: SE EXPLICAN LAS CONDICIONES PROPIAS DE LA MATERIA PRIMA
Quaestio IV: DE LA FORMA QUE ES PRINCIPIO DEL ENTE NATURAL
Articulus I: QUÉ SEA LA FORMA Y CÓMO SE CONTENGA EN LA POTENCIA DE LA MATERIA Y SE EDUZCA DE AQUELLA
Articulus II: CUÁLES FORMAS SE EDUZCAN DE LA POTENCIA DE LA MATERIA
Quaestio V: DE LA PRIVACIÓN
Articulus I: QUÉ SEA LA PRIVACIÓN, SEGÚN QUE ES PRINCIPIO DEL ENTE NATURAL
Articulus II: SI EN LA MATERIA HAYA SOLO UNA PRIVACIÓN O VARIAS
Quaestio VI: DEL TODO COMPUESTO SUBSTANCIAL
Articulus I: CUÁLES SEAN LAS PARTES SUBSTANCIALES QUE COMPONEN EL TODO
Articulus II: SI EL TODO SE DISTINGA DE LAS PARTES TOMADAS A LA VEZ
Articulus III: QUÉ SEA LA UNIÓN DE LAS PARTES EN EL TODO
Quaestio VII: DE LA SUBSISTENCIA Y DE LA EXISTENCIA
Articulus I: QUÉ SEA LA SUBSISTENCIA QUE CONVIENE AL COMPUESTO MISMO
Articulus II: CÓMO LAS ACCIONES CONVENGAN A LOS SUPUESTOS
Articulus III: SI LA SUBSISTENCIA EN LAS COSAS COMPUESTAS SEA ÚNICO TÉRMINO SIMPLE O COMPUESTO DE VARIAS SUBSISTENCIAS
Articulus IV: SI LA EXISTENCIA SE DISTINGA A PARTE REI DE LA ESENCIA O DEL COMPUESTO
Articulus V: SI ÚNICA EXISTENCIA BASTE A TODO EL COMPUESTO
Quaestio VIII: DE LOS TÉRMINOS DE LA MAGNITUD Y DE LA PARVEDAD
Articulus I: SE EXPLICAN LOS PRINCIPIOS Y PRESUPUESTOS DE ESTA CUESTIÓN
Articulus II: DE QUÉ PACTO SE TERMINEN LOS CUERPOS NATURALES SEGÚN LA MAGNITUD
Articulus III: SI SE DÉ TÉRMINO DE PARVEDAD INTRÍNSECO TANTO EN LOS ANIMADOS CUANTO EN LOS INANIMADOS
Liber II: ACERCA DEL LIBRO SEGUNDO DE LOS FÍSICOS DE LA NATURALEZA Y DE LAS CAUSAS
Quaestio IX: DE LA NATURALEZA, DEL ARTE Y DE LO VIOLENTO
Articulus I: SE EXPLICA LA DEFINICIÓN DE LA NATURALEZA
Articulus II: EN CUÁLES SE HALLE LA RAZÓN DE NATURALEZA
Articulus III: SI SEA LEGÍTIMA LA DIFERENCIA CONSTITUIDA ENTRE LOS NATURALES Y LOS ARTIFICIALES
Articulus IV: CÓMO LO VIOLENTO SE DISTINGA DE LO NATURAL
Quaestio X: DE LA CAUSA EN COMÚN
Articulus I: CUÁL SEA LA DEFINICIÓN DE LA CAUSA EN COMÚN Y CUÁLES LAS CONDICIONES DE LA CAUSA
Articulus II: DE CUÁNTUPLE SEA LA CAUSA
Articulus III: SI TODA CAUSA DEBA SER PRIOR, MÁS PERFECTA Y DISTINTA DE SU CAUSADO
Articulus IV: SI LAS CAUSAS RECÍPROCAMENTE SEAN CAUSAS
Articulus V: SI DE DOBLE CAUSA TOTAL PUEDA PENDER EL MISMO EFECTO, O DOS FORMAS INFORMAR LA MISMA MATERIA
Quaestio XI: DE LA CAUSA MATERIAL, FORMAL Y EJEMPLAR
Articulus I: QUÉ SEA LA CAUSA Y LA CAUSALIDAD MATERIAL
Articulus II: QUÉ SEA LA CAUSALIDAD DE LA FORMA Y SU EFECTO
Articulus III: A QUÉ GÉNERO DE CAUSA SE REDUCE LA IDEA O EL EJEMPLAR
Quaestio XII: DE LA CAUSA EFICIENTE
Articulus I: QUÉ SEA LA CAUSA EFICIENTE Y DE CUÁNTUPLE
Articulus II: SI EN LAS CAUSAS CRIADAS EL PRINCIPIO DE EFECTUAR UT QUO SEA ACCIDENTE
Articulus III: SI EL ACCIDENTE NECESITE DE PECULIAR INFLUJO DE LA SUBSTANCIA PARA OPERAR
Articulus IV: CUÁL SEA LA CAUSALIDAD DEL EFICIENTE
Appendix I: De la dimanación.
Quaestio XIII: DEL FIN
Articulus I: SI LA APREHENSIÓN DEL FIN SEA RAZÓN DE CAUSAR O SOLO CONDICIÓN
Articulus II: CUÁL SEA LA CAUSALIDAD DEL FIN
Articulus III: A QUÉ OBJETOS SE EXTIENDA LA CAUSALIDAD DEL FIN, SI SOLO A LOS MEDIOS O TAMBIÉN AL AMOR MISMO DEL FIN
Quaestio XIV: DEL MOVIMIENTO Y DE LA ACCIÓN
Articulus I: SE EXPLICA LA DEFINICIÓN DEL MOVIMIENTO Y SUS CONSTITUTIVOS ESENCIALES
Articulus II: SI EL MOVIMIENTO SE DISTINGA DE LA ACCIÓN Y DE LA PASIÓN, DEL TÉRMINO A QUO Y AD QUEM
Articulus III: QUÉ SEA LA ACCIÓN Y DE CUÁNTUPLE, Y QUÉ SEA SU TÉRMINO FORMAL
Articulus IV: SI LA ACCIÓN TRANSEÚNTE SUBJETIVAMENTE ESTÉ EN EL AGENTE
Quaestio XV: DEL INFINITO
Articulus I: QUÉ SEA EL INFINITO, Y EN QUÉ ESTÉ EL PUNTO DE LA DIFICULTAD
Articulus II: SI IMPLIQUE DARSE EL INFINITO EN ACTO SEGÚN LA CANTIDAD O LA INTENSIÓN
Articulus III: SE DESPACHAN LAS DIFICULTADES Y ARGUMENTOS CONTRA NUESTRA SENTENCIA
Liber III: ACERCA DEL LIBRO CUARTO DE LOS FÍSICOS DEL LUGAR, DEL VACÍO Y DEL TIEMPO
Quaestio XVI: DEL LUGAR Y DEL UBI
Articulus I: QUÉ SEA EL LUGAR EXTRÍNSECO Y SU INMOVILIDAD
Articulus II: QUÉ SEA EL UBI O LUGAR INTRÍNSECO
Articulus III: SI A TODOS LOS CUERPOS CONVENGA ESTAR EN LUGAR Y TENER UBI
Articulus IV: SI DOS CUERPOS PUEDAN PENETRARSE EN EL MISMO LUGAR POR VIRTUD DIVINA
Articulus V: SI IMPLIQUE QUE UN CUERPO ESTÉ EN VARIOS LUGARES CIRCUNSCRIPTIVAMENTE
Quaestio XVII: DEL VACÍO
Articulus I: SI EL VACÍO NATURALMENTE SEA DABLE
Articulus II: SI EL CUERPO EN EL VACÍO PUEDA MOVERSE
Quaestio XVIII: DEL TIEMPO
Articulus I: SI EL TIEMPO SEA ALGO REAL EN EL GÉNERO DE MEDIDA DE LA DURACIÓN
Articulus II: SI LA EXISTENCIA REAL DEL TIEMPO SOLO SE HALLE EN EL INSTANTE O TAMBIÉN EN LAS DEMÁS PARTES
Articulus III: CUÁL SEA EL SUJETO INTRÍNSECO Y EXTRÍNSECO DEL TIEMPO
Liber IV: ACERCA DEL LIBRO QUINTO DE LOS FÍSICOS DE LA DISTINCIÓN, UNIDAD Y CONTRARIEDAD DEL MOVIMIENTO
Quaestio XIX: DE LA UNIDAD Y CONTRARIEDAD DEL MOVIMIENTO
Articulus I: SI LOS GÉNEROS DEL MOVIMIENTO SE TOMEN SEGÚN LOS DIVERSOS PREDICAMENTOS A LOS QUE HAY MOVIMIENTO
Brevemente ha de suponerse de Aristóteles in 1. cap. huius libri1 et D. Thoma ibi lect. 2.2 et q. 28. de Veritate art. 1.3 la diferencia entre mutación y movimiento. La mutación, en efecto, es más común que el movimiento. Pues la mutación en común solo dice tránsito de cierto a cierto, porque, ut dicit D. Thomas hic lect. 2.,4 del nombre mismo de mutación se manifiesta que importa algo ser después de otro y uno ser anterior, otro posterior. Esta mutación así considerada en común la divide Aristóteles en cuatro modos por los que acontece mudarse algo según los términos ad quos. O, en efecto, la mutación es de un término positivo a otro, v. g. de cálido a frío; o de término negado a término negado, como de no blanco a no negro, lo cual propiamente no es mutación, pues todo es negación; o el término a quo es negación y el término ad quem positivo, o del no ser al ser, como cuando de no blanco se hace blanco; o por último al contrario el término a quo es positivo y el término ad quem es negativo, como del ser al no ser. Y no pueden darse más especies o modos de mutaciones, porque tampoco más combinaciones pueden hacerse entre los términos.
De las cuales solo aquella mutación que es de positivo a positivo tiene razón de movimiento estrictamente dicho. Las restantes dos se han como generación y corrupción, la generación como tránsito del no ser al ser, la corrupción empero al contrario del5 ser al no ser. Excluye, empero, el Filósofo la generación y la corrupción de la razón de movimiento propiamente dicho, porque la generación procede del no ser simpliciter al ser simpliciter. Ergo supone un sujeto que no sea ente simpliciter, sino ente en potencia, cual es la materia prima según sí. Pero al no ente es imposible que se mueva o descanse; ergo la generación no es movimiento por esto de que no tiene por sujeto ente en acto. Donde Aristóteles solo excluye la generación substancial de la razón de movimiento. De allí, empero, colige que la corrupción no es movimiento, porque se opone a la generación, que movimiento no es.
En este discurso del Filósofo dos advierte: ESTO ES, cuán constante sea Aristóteles en aquella sentencia, que la materia prima según sí y removida la forma no es existente, ni siquiera parcialmente, de otro modo se enerva todo el discurso del Filósofo in textu 8. huius libri,6 que la materia no es esto algo simpliciter, y por eso no puede moverse, porque es imposible que aquello que no es se mueva. Cuya consecuencia nada prueba si la materia existe según sí y7 por tanto es algo que es al menos parcialmente. Por eso, en efecto, prueba Aristóteles que la materia, que no es esto algo, no se mueve, porque lo que no es no se mueve. O, ergo, esta prueba habla de aquello que no es, ni totalmente ni parcialmente, y así tenemos lo intentado, que la materia ni parcialmente existe. O habla de aquello que no es totalmente, bien con todo parcialmente, y así prueba lo mismo por lo mismo. Sería, en efecto, el sentido del Filósofo: Aquello que no es esto algo o existente totalmente no puede moverse, porque lo que no existe totalmente, aunque exista parcialmente, no puede moverse, lo cual es manifiestamente8 pedir el principio e incidir en batología. Y ineficazmente probaría que no se mueve la materia prima porque el no ente no puede moverse, si de veras la materia prima es ente en acto; restaba, en efecto, probar que el ente en acto parcial no pueda moverse.9
LO SEGUNDO que advierto es que el Filósofo en aquel discurso más concluye del movimiento que expresa en la prueba. Concluye, en efecto, al fin del capítulo,10 que el movimiento propiamente dicho no se halla sino donde la mutación es entre términos positivos, no empero entre términos contradictorios, como entre el ser y el no ser. Lo cual de nuevo repite textu 49.,11 y en esto pone toda la diferencia del movimiento de la mutación, que el movimiento es de contrario a contrario, la mutación empero no. La prueba, empero, por la que excluyó la generación del movimiento solo expresamente habla de la generación substancial. Quizá, empero, no se acordó de la generación accidental, como cuando algo se muda de no blanco a blanco. Frecuentemente, en efecto, se conjuga con el movimiento, porque en el movimiento se da corrupción y no ser del término a quo, y generación del término ad quem; no con todo el movimiento se hace por aquella razón por la que es del no ser al ser, sino en cuanto es de positivo a positivo o de contrario a contrario. Si alguna vez, empero, el accidente se genere por tránsito del no ser al ser, y no de positivo a positivo, tal será generación secundum quid, ut docet D. Thomas in hoc libro lect. 2.12 y esta se reduce a la generación simpliciter, y por eso de aquella por separado no se acordó.
Que, empero, Martinius super hoc cap. 5. Phys. notab. 1. nota que aquellos que dicen que la generación y la corrupción no son movimientos propiamente dichos por esto de que no son entre términos positivos, porque aquello, dice, no lo soñó Aristóteles, sanamente parece haber mirado a poco en Aristóteles, cuyas palabras son in hoc capite:13 «Como todo movimiento sea cierta mutación, tres empero sean las mutaciones que dijimos, de las que dos, que consisten en contradicción, a saber la generación y la corrupción, no sean movimiento, ut ostendimus, el movimiento es necesario que sea solo aquella mutación que de sujeto a sujeto se accede». Lo mismo tiene textu 49.14 Y por último in textu 10.15 prueba que en la substancia no hay movimiento porque en ella nada es contrario, cuando in textu 8.16 había probado que en ella no hay movimiento porque su sujeto es ente en potencia. Ergo no soñó Aristóteles, sino vigilantemente dijo que la generación no es movimiento porque no es entre términos positivos, y no solo porque su sujeto es ente en potencia. Pero de esto diremos más largamente17 1. libro de Generat.18
Si, empero, la mutación y el movimiento se distingan esencialmente de esto precisamente, que aquella sea instantánea, este sucesivo, aquella entre términos contradictorios, este entre positivos y contrarios, se responde que de esto precisamente no diferen en especie, sino que los términos ad quos sean en especie diversos; las mutaciones, en efecto, y los movimientos en especie no diferen sino de la diversidad del término ad quem. Lo restante, empero, que atañe a la diversidad del término a quo o a la latitud y distancia de uno a otro y a la diversa duración, todo es accidental en el movimiento y en la mutación. La diversidad, en efecto, del término a quo no varía la especie, porque el término a quo se relinque; lo que, empero, especifica no se relinque, sino que a aquello tiende y aquello se acepta.
Y así D. Tomás 1. p. q. 23. art. 1. ad 3. enseña «que el movimiento no acepta la especie del término a quo, sino del término ad quem, como a la razón de la dealbación poco atañe que el que se dealba haya sido negro o pálido». Que, empero, haya distancia o latitud en el movimiento y no en la mutación acontece de aquello, que el término a quo de la mutación es privación, entre la cual y el ser ninguna latitud hay. El término, empero, a quo en el movimiento es algo positivo, que funda latitud al otro término positivo, y así tener o no tener latitud se reduce a la diversidad del término a quo, que la razón esencial de la mutación no diversifica. Ni obsta que en el ascenso y el descenso la diversidad pueda estar también respecto del mismo término ad quem, solo por la diversidad del término a quo. Esto, digo, no obsta, porque estos movimientos son diversos no de la diversidad del término a quo precisamente, sino porque el término ad quem formalmente es diverso. Pues en el lugar no solo se atiende aquel espacio material en el que la cosa se coloca, sino el orden mismo de la situación, según que algo es inferior o superior en el universo, y así porque respecto del descenso aquel lugar es inferior y respecto del ascenso superior, se dice formalmente ser diverso el lugar.
Supuestas estas resta explicar de qué principio se tome la diversidad genérica de los movimientos. A lo cual se responde que la diversidad genérica del movimiento se toma de la diversidad de los predicamentos a los que hay movimiento, y darse movimiento al predicamento no es otra cosa que el término del movimiento atañer a tal predicamento. Esta conclusión es de Aristóteles in hoc libro textu 31.,19 donde dice «que en género uno es el movimiento según las figuras del predicamento». Sobre cuyo lugar S. Tomás lect. 6.20 dice «que se dice movimiento uno en género según las figuras del predicamento. Todos, en efecto, que están en una coordinación del predicamento pueden ser un movimiento en género, como toda mutación de lugar es en género un movimiento, que está en un predicamento ubi; difiere, empero, en género de la alteración, que está en el predicamento de la cualidad».
LA RAZÓN se toma de lo dicho supra q. 14.,21 porque el movimiento esencialmente mira el término ad quem, pues es tendencia a aquel, en tanto que el movimiento no es algo extra las cosas a las que hay movimiento, sino que se ha como el fieri de ellas, y ellas mismas como término. Ergo donde las cosas mismas que son término del movimiento diferen en género, también los movimientos mismos son en género diversos. Y esta razón también prueba de los géneros intermedios y de las especies ínfimas, que en los movimientos varían según la especie de los términos a los que hay movimiento, ut dicit ibidem Philosophus et Divus Thomas, y la misma razón es de una y otra parte, porque el movimiento se reduce a la especie de su término como al género.
Pero inquirirás dos: PRIMERO, qué sea el término ser formalmente diverso o uno formalmente, para que se inteligia darse unidad y diversidad específica. Se responde que dos condiciones entre otras a esto se requieren: Primera, que el movimiento sea per se a tal predicamento o especie, y no por accidente y por cierta resultancia. Segunda, que se tome en la entidad que termina aquella formalidad o razón según la cual es atingible por el movimiento, de tal modo que en el término no se atienda sola la entidad o especie del término en sí absolutamente, sino la razón de nueva o distinta atingibilidad por tal mutación, sea lo que sea de las demás condiciones o connotaciones requeridas.
Y la primera condición es manifiesta, porque aquello que especifica debe atingirse per se, porque nada tan per se atañe a alguna cosa como aquello que especifica. Aquello, empero, que por accidente se ha, como por otro se atinge o resulta, ya supone la especificación hecha por aquel por el que primero se atinge. Ergo no atañe formalmente a la razón de especificante, sino consecutivamente y por accidente, y así para que sea término formalmente especificante debe per se y directamente atingirse por el movimiento.
La segunda, empero, condición consta porque aquella se dice formalidad del término en el especificar por razón de la cual termina y especifica. Ergo la especificación debe en el término tomarse de aquella razón que en este término es razón de terminar y de determinar la especificación. A esto, en efecto, per se tiende el movimiento, y a todo lo restante que se halla en el término tiende por razón de esto; y así se ha como término formal. Por último por inducción consta que, cuando alrededor del mismo término material versan acciones en especie diversas, una de otra se distingue no por razón de algún modo de operar de parte del operante,22 sino por razón de alguna formalidad de parte del término ad quem que se tiene. V. g. la generación y la creación del hombre de parte del término ad quem diferen, porque algo más amplio atinge la creación que la generación, a saber la materia y toda razón de ente, lo cual la generación no atinge. Y similarmente la transubstanciación atinge de parte del término ad quem toda la substancia, lo cual no hace la generación, y no primero y per se accediendo a la existencia misma de la cosa como la creación, porque puede suponerla y en la cosa presupuesta convertir algo otro, como se hace en la conversión del pan en el cuerpo de Cristo, lo cual es no hacer de la nada. Y similarmente en el ascenso y el descenso respecto del mismo lugar se halla diversidad formal en el término ad quem por razón de diversa superioridad o inferioridad en la situación, lo cual per se se mira en el lugar. Aunque, en efecto, algunos quieran que todos los movimientos locales sean de la misma especie ínfima, como todas las calefacciones respecto del calor, con todo es lejos diversa la razón, porque el Ubi no es una especie ínfima como el calor, sino uno en género, y así puede fundar diversas especies de movimiento. Por último la alteración simple y la intensión alrededor de la misma cualidad diferen de parte del término ad quem, no añadiendo nueva cualidad, sino nueva actuación y explicación de la misma en el sujeto, lo cual algo de nuevo es, ut dicemus in libris de Generatione.23
SEGUNDO INQUIRIRÁS qué se diga término por accidente en el movimiento y qué a aquello se requiera. Se responde de la doctrina del Filósofo in hoc libro cap. 1.24 que distingue de parte del término ad quem el movimiento por accidente y el movimiento a la parte y el movimiento per se primero simpliciter: movimiento por accidente, como si digas «lo blanco se conoce», «lo blanco se aumenta» o «se nutre»; acaece, en efecto, a lo blanco conocerse o aumentarse en cuanto blanco es. Movimiento a la parte, como cuando se dice que algo se transmuta al color porque se muda a la blancura, de la cual el color es parte; y cuando se dice que alguno se sana porque se cura el pie. Movimiento primero y per se, cuando ni por accidente ni a la parte, como cuando se dice que lo blanco se dealba, lo sanable se sana, lo cual es en el cuarto modo per se. Por último, si queremos percibir esta distinción del movimiento por accidente, a la parte y per se primero, discierne por todos los cinco predicables y ve que el género y la diferencia son partes intrínsecas de la especie, la especie misma empero es el todo. Después acaece a la especie lo propio y el accidente, lo propio ciertamente necesariamente, el accidente empero contingentemente. Así, ergo, el movimiento a alguna especie que atinge a aquella directa y per se es movimiento per se primero y simpliciter. Si, empero, atinge la diferencia y el género inmediatamente o también alguna otra parte y mediante ella el todo, se dice movimiento a la parte, aunque sea per se, según que se opone a aquello que es por accidente. Si, empero, atingiendo la especie o el todo se atinge mediatamente lo propio o el accidente, se dice atingirse por accidente, esto es por otro primero atactado. Que si la conexión entre el término inmediato y el mediato fuere contingente, tanto más se dice por accidente, porque más contingentemente.
Y si dices que por esta razón no puede la alteración primero y per se terminarse a las cualidades mixtas o medias que de otras anteriores resultan, como al color verde que resulta de lo blanco y lo negro, y a otras cualidades que del calor y del frío y de otras primeras resultan: se responde que estas segundas cualidades se dicen hacerse y resultar mediatamente no porque con único movimiento se haga primero un término y resulte otro, sino porque es doble el movimiento, uno a un término y otro a otro, aunque el segundo presuponga el primero, como la generación supone la alteración, y por eso uno y otro movimiento per se mira su término, aunque con cierto orden se hayan. Entonces, empero, se dice atingirse por accidente algo por el movimiento cuando uno y otro término atañe al mismo movimiento, uno directa y per se, el otro por accidente o por otro.